Tania, Sháar ha-Yijud ve-ha-Emuná · Sección 3
תַּנְיָא, שַׁעַר הַיִּחוּד וְהָאֱמוּנָה, סִימָן ג׳
וְהִנֵּה, אַחֲרֵי הַדְּבָרִים וְהָאֱמֶת הָאֵלֶּה, כָּל מַשְׂכִּיל עַל דָּבָר יָבִין לַאֲשׁוּרוֹ, אֵיךְ שֶׁכָּל נִבְרָא וָיֵשׁ הוּא בֶּאֱמֶת נֶחְשָׁב לְאַיִן וָאֶפֶס מַמָּשׁ לְגַבֵּי כֹּחַ הַפּוֹעֵל וְרוּחַ פִּיו שֶׁבַּנִּפְעָל, הַמְהַוֶּה אוֹתוֹ תָּמִיד וּמוֹצִיאוֹ מֵאַיִן מַמָּשׁ לְיֵשׁ.
Y ahora, después de estas palabras y esta verdad, todo el que reflexiona sobre el asunto comprenderá con claridad cómo toda criatura y ser existente es en verdad considerada literalmente nada y vacío frente al poder del agente y el aliento de Su boca que está en lo producido, que lo hace existir siempre y lo saca literalmente de la nada a la existencia.
וּמַה שֶּׁכָּל נִבְרָא וְנִפְעָל נִרְאֶה לָנוּ לְיֵשׁ וּמַמָּשׁוּת, זֶהוּ, מֵחֲמַת שֶׁאֵין אָנוּ מַשִּׂיגִים וְרוֹאִים בְּעֵינֵי בָשָׂר אֶת כֹּחַ ה׳ וְרוּחַ פִּיו שֶׁבַּנִּבְרָא, אֲבָל אִילּוּ נִיתְּנָה רְשׁוּת לָעַיִן לִרְאוֹת וּלְהַשִּׂיג אֶת הַחַיּוּת וְרוּחָנִיּוּת שֶׁבְּכָל נִבְרָא, הַשּׁוֹפֵעַ בּוֹ מִ״מּוֹצָא פִי ה׳״ וְרוּחַ פִּיו – לֹא הָיָה גַּשְׁמִיּוּת הַנִּבְרָא וְחוּמְרוֹ וּמַמָּשׁוֹ נִרְאֶה כְּלָל לְעֵינֵינוּ, כִּי הוּא בָּטֵל בִּמְצִיאוּת מַמָּשׁ לְגַבֵּי הַחַיּוּת וְהָרוּחָנִיּוּת שֶׁבּוֹ, מֵאַחַר שֶׁמִּבַּלְעֲדֵי הָרוּחָנִיּוּת, הָיָה אַיִן וָאֶפֶס מַמָּשׁ, כְּמוֹ קוֹדֶם שֵׁשֶׁת יְמֵי בְרֵאשִׁית מַמָּשׁ, וְהָרוּחָנִיּוּת הַשּׁוֹפֵעַ עָלָיו מִ״מּוֹצָא פִי ה׳״ וְרוּחַ פִּיו, הוּא לְבַדּוֹ הַמּוֹצִיאוֹ תָּמִיד מֵאֶפֶס וָאַיִן לְיֵשׁ, וּמְהַוֶּה אוֹתוֹ, אִם כֵּן, אֶפֶס בִּלְעָדוֹ בֶּאֱמֶת.
Y que toda criatura y obra nos parezca existente y sustancial se debe a que no percibimos ni vemos con ojos de carne el poder del Eterno y el aliento de Su boca que están en lo creado; pero si se diera permiso al ojo para ver y percibir la vitalidad y la espiritualidad que hay en toda criatura, que fluye en ella desde «la salida de la boca del Eterno» [Dt 8:3] y el aliento de Su boca, la corporeidad de la criatura, su materia y su sustancia no se verían en absoluto ante nuestros ojos, pues queda anulada en su existencia frente a la vitalidad y la espiritualidad que hay en ella; dado que sin la espiritualidad sería literalmente nada y vacío, como antes de los seis días de la creación; y la espiritualidad que fluye sobre ella desde «la salida de la boca del Eterno» y el aliento de Su boca es la única que la saca continuamente de la nada y el vacío a la existencia y la hace ser; por lo tanto, sin ella es en verdad vacío.
וְהַמָּשָׁל לָזֶה הוּא, אוֹר הַשֶּׁמֶשׁ ״הַמֵּאִיר לָאָרֶץ וְלַדָּרִים״, שֶׁהוּא זִיו וְאוֹר הַמִּתְפַּשֵּׁט מִגּוּף הַשֶּׁמֶשׁ וְנִרְאֶה לְעֵין כֹּל, מֵאִיר עַל הָאָרֶץ וּבַחֲלַל הָעוֹלָם, וְהִנֵּה, זֶה פָּשׁוּט, שֶׁאוֹר וְזִיו הַזֶּה יֶשְׁנוֹ גַּם כֵּן בְּגוּף וְחוֹמֶר כַּדּוּר הַשֶּׁמֶשׁ עַצְמוֹ שֶׁבַּשָּׁמַיִם, שֶׁאִם מִתְפַּשֵּׁט וּמֵאִיר לְמֵרָחוֹק כָּל כָּךְ, כָּל שֶׁכֵּן שֶׁיּוּכַל לְהָאִיר בִּמְקוֹמוֹ מַמָּשׁ, רַק שֶׁשָּׁם, בִּמְקוֹמוֹ מַמָּשׁ, נֶחְשָׁב הַזִּיו הַזֶּה לְאַיִן וָאֶפֶס מַמָּשׁ, כִּי בָּטֵל מַמָּשׁ בִּמְצִיאוּת לְגַבֵּי גּוּף כַּדּוּר הַשֶּׁמֶשׁ, שֶׁהוּא מְקוֹר הָאוֹר וְהַזִּיו הַזֶּה, שֶׁהַזִּיו וְהָאוֹר הַזֶּה, אֵינוֹ רַק הֶאָרָה מְאִירָה מִגּוּף וְעֶצֶם כַּדּוּר הַשֶּׁמֶשׁ; רַק בַּחֲלַל הָעוֹלָם, תַּחַת כָּל הַשָּׁמַיִם וְעַל הָאָרֶץ, שֶׁאֵין כָּאן גּוּף כַּדּוּר הַשֶּׁמֶשׁ בִּמְצִיאוּת – נִרְאֶה כָּאן הָאוֹר וְהַזִּיו הַזֶּה לְיֵשׁ מַמָּשׁ לְעֵין כֹּל, וְנוֹפֵל עָלָיו כָּאן שֵׁם ״יֵשׁ״ בֶּאֱמֶת, מַה־שֶּׁאֵין־כֵּן כְּשֶׁהוּא בִּמְקוֹרוֹ בְּגוּף הַשֶּׁמֶשׁ – אֵין נוֹפֵל עָלָיו שֵׁם ״יֵשׁ״ כְּלָל, רַק שֵׁם ״אַיִן״ וָ״אֶפֶס״, כִּי בֶּאֱמֶת, הוּא שָׁם לְאַיִן וָאֶפֶס מַמָּשׁ, שֶׁאֵין מֵאִיר שָׁם רַק מְקוֹרוֹ לְבַדּוֹ, שֶׁהוּא גּוּף הַשֶּׁמֶשׁ הַמֵּאִיר, וְאֶפֶס בִּלְעָדוֹ.
Y el ejemplo de esto es la luz del sol, «que alumbra a la tierra y a sus habitantes», que es el resplandor y la luz que se extienden del cuerpo del sol y se ven a los ojos de todos, alumbrando sobre la tierra y en el espacio del mundo. Es evidente que esa luz y resplandor existen también en el cuerpo y la materia de la esfera del sol mismo que está en los cielos, pues si se extienden y alumbran tan lejos, con mayor razón podrían alumbrar en su propio lugar; solo que allí, en su mismo lugar, ese resplandor se considera literalmente nada y vacío, pues está literalmente anulado en su existencia frente al cuerpo de la esfera del sol, que es la fuente de esa luz y resplandor, ya que ese resplandor y esa luz no son sino una irradiación que brilla desde el cuerpo y la esencia de la esfera del sol; únicamente en el espacio del mundo, bajo todos los cielos y sobre la tierra, donde no está presente el cuerpo de la esfera del sol, se ve aquí esa luz y resplandor como algo realmente existente a ojos de todos, y recae sobre ella aquí en verdad el nombre «existente»; a diferencia de cuando está en su fuente, en el cuerpo del sol, donde no recae sobre ella en absoluto el nombre «existente», sino solo el nombre «nada» y «vacío», pues en verdad allí es literalmente nada y vacío, ya que allí no alumbra sino su fuente sola, que es el cuerpo del sol que alumbra, y sin él no hay nada.✦
«El que alumbra a la tierra y a los que habitan en ella» es cita de la liturgia matutina.
וְכַדְּבָרִים הָאֵלֶּה מַמָּשׁ, בִּדְמוּתָם כְּצַלְמָם, הֵם כָּל הַבְּרוּאִים – לְגַבֵּי שֶׁפַע הָאֱלֹהִי מֵרוּחַ פִּיו, הַשּׁוֹפֵעַ עֲלֵיהֶם וּמְהַוֶּה אוֹתָם, וְהוּא מְקוֹרָם, וְהֵם עַצְמָם, אֵינָם, רַק כְּמוֹ אוֹר וְזִיו מִתְפַּשֵּׁט מִן הַשֶּׁפַע וְרוּחַ ה׳ הַשּׁוֹפֵעַ וּמִתְלַבֵּשׁ בְּתוֹכָם וּמוֹצִיאָם מֵאַיִן לְיֵשׁ, וְלָכֵן הֵם בְּטֵלִים בִּמְצִיאוּת לְגַבֵּי מְקוֹרָם, כְּמוֹ אוֹר הַשֶּׁמֶשׁ שֶׁבָּטֵל בִּמְצִיאוּת וְנֶחְשָׁב לְאַיִן וָאֶפֶס מַמָּשׁ, וְאֵינוֹ נִקְרָא בְּשֵׁם ״יֵשׁ״ כְּלָל כְּשֶׁהוּא בִּמְקוֹרוֹ, רַק תַּחַת הַשָּׁמַיִם – שֶׁאֵין שָׁם מְקוֹרוֹ, כָּךְ כָּל הַבְּרוּאִים, אֵין נוֹפֵל עֲלֵיהֶם שֵׁם ״יֵשׁ״ כְּלָל, אֶלָּא לְעֵינֵי בָשָׂר שֶׁלָּנוּ, שֶׁאֵין אָנוּ רוֹאִים וּמַשִּׂיגִים כְּלָל אֶת הַמָּקוֹר, שֶׁהוּא רוּחַ ה׳ הַמְהַוֶּה אוֹתָם, וְלָכֵן נִרְאֶה לְעֵינֵינוּ גַּשְׁמִיּוּת הַנִּבְרָאִים וְחוּמְרָם וּמַמָּשָׁם שֶׁהֵם יֵשׁ גָּמוּר, כְּמוֹ שֶׁנִּרְאֶה אוֹר הַשֶּׁמֶשׁ יֵשׁ גָּמוּר כְּשֶׁאֵינוֹ בִּמְקוֹרוֹ.
Y exactamente como estas cosas, a su semejanza y a su imagen, son todas las criaturas respecto del flujo divino del aliento de Su boca que fluye sobre ellas y las hace existir, y que es su fuente; y ellas mismas no son sino como luz y resplandor que se extienden del flujo y del espíritu del Eterno que fluye y se reviste dentro de ellas y las saca de la nada a la existencia; y por eso están anuladas en su existencia frente a su fuente, como la luz del sol que está anulada en su existencia y se considera literalmente nada y vacío, y no se llama en absoluto «existente» cuando está en su fuente, sino solo bajo los cielos, donde no está su fuente. Así todas las criaturas: no recae sobre ellas en absoluto el nombre «existente», sino a nuestros ojos de carne, que no vemos ni percibimos en absoluto la fuente, que es el espíritu del Eterno que las hace existir; y por eso se ve ante nuestros ojos la corporeidad de las criaturas, su materia y su sustancia, como algo plenamente existente, tal como se ve la luz del sol como algo plenamente existente cuando no está en su fuente.
רַק שֶׁבָּזֶה, אֵין הַמָּשָׁל דּוֹמֶה לַנִּמְשָׁל לְגַמְרֵי לִכְאוֹרָה, שֶׁבַּמָּשָׁל, אֵין הַמָּקוֹר בִּמְצִיאוּת כְּלָל בַּחֲלַל הָעוֹלָם וְעַל הָאָרֶץ שֶׁנִּרְאֶה שָׁם אוֹרוֹ לְיֵשׁ גָּמוּר, מַה־שֶּׁאֵין־כֵּן כָּל הַבְּרוּאִים, הֵם בִּמְקוֹרָם תָּמִיד, רַק שֶׁאֵין הַמָּקוֹר נִרְאֶה לְעֵינֵי בָשָׂר. וְלָמָּה אֵינָן בְּטֵלִים בִּמְצִיאוּת לִמְקוֹרָם? אַךְ לְהָבִין זֶה – צָרִיךְ לְהַקְדִּים:
Solo que en esto, a primera vista, el ejemplo no se asemeja del todo a lo ejemplificado: pues en el ejemplo la fuente no está en absoluto presente en el espacio del mundo y sobre la tierra, donde su luz se ve como algo plenamente existente; a diferencia de todas las criaturas, que están siempre en su fuente, solo que la fuente no se ve a ojos de carne. ¿Y por qué no están anuladas en su existencia frente a su fuente? Pero para entender esto es necesario presentar antes lo siguiente:
Fuente del texto original: Texto hebreo (corpus digital de Sefaria, Sefaria-Export): Kéter Shem Tov según «Keter Shem Tov, Zalkevo 1794-5»; Tzavaat ha-Rivash según «Warsaw, 1913»; Maguid Devarav le-Yaakov según «Koretz, 1781»; Tzetel Katán según «Noam Elimelech, Lvov, 1788»; Kedushat Leví según «Munkatch 1939»: dominio público. Tania según la edición de Kehot Publication Society, licencia CC BY-NC (uso no comercial, con atribución); en el Tania se han suprimido las marcas del ciclo de estudio diario. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).