Tania, Sháar ha-Yijud ve-ha-Emuná · Sección 5
תַּנְיָא, שַׁעַר הַיִּחוּד וְהָאֱמוּנָה, סִימָן ה׳
וְהִנֵּה, עַל זֶה אָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ־זִכְרוֹנָם־לִבְרָכָה: ״בִּתְחִלָּה עָלָה בְּמַחֲשָׁבָה לִבְרוֹא אֶת הָעוֹלָם בְּמִדַּת הַדִּין, רָאָה שֶׁאֵין הָעוֹלָם מִתְקַיֵּים – שִׁתֵּף בּוֹ מִדַּת רַחֲמִים״, דְּהַיְינוּ, הִתְגַּלּוּת אֱלֹהוּת עַל יְדֵי צַדִּיקִים וְאוֹתוֹת וּמוֹפְתִים שֶׁבַּתּוֹרָה.
Y sobre esto dijeron nuestros Sabios, de bendita memoria: «Al principio se le ocurrió crear el mundo con el atributo del juicio; vio que el mundo no subsistía, y asoció a él el atributo de la misericordia» [Bereshit Rabá 12:15], es decir, la revelación de la Divinidad mediante los justos y los signos y prodigios de la Torá.
וְהִנֵּה עַל זֶה אָמְרוּ בַּזֹּהַר, דִּ״לְעֵילָּא, בְּסִטְרָא דִּקְדוּשָּׁה עִילָּאָה, אִית יְמִינָא וְאִית שְׂמָאלָא״, דְּהַיְינוּ, חֶסֶד וּגְבוּרָה, פֵּירוּשׁ, דִּשְׁתֵּיהֶן הֵן מִדּוֹת אֱלֹהוּת לְמַעְלָה מִשֵּׂכֶל הַנִּבְרָאִים וְהַשָּׂגָתָם, ״דְּאִיהוּ וְגַרְמוֹהִי חַד״ בְּעוֹלַם הָאֲצִילוּת. וְאַף הַשָּׂגַת מֹשֶׁה רַבֵּינוּ עָלָיו־הַשָּׁלוֹם בִּנְבוּאָתוֹ, לֹא הָיְתָה בְּעוֹלַם הָאֲצִילוּת, אֶלָּא עַל יְדֵי הִתְלַבְּשׁוּתוֹ בְּעוֹלַם הַבְּרִיאָה. וְאַף גַּם זֹאת, לֹא בִּשְׁתֵּי מִדּוֹת אֵלּוּ – חֶסֶד וּגְבוּרָה, אֶלָּא עַל יְדֵי הִתְלַבְּשׁוּתָן בַּמִּדּוֹת שֶׁלְּמַטָּה מֵהֶן בְּמַדְרֵגָה, שֶׁהֵן מִדּוֹת נֶצַח־הוֹד־יְסוֹד [כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב בְּשַׁעַר הַנְּבוּאָה].
Y sobre esto dijeron en el Zóhar: «Arriba, en el lado de la santidad superior, hay derecha y hay izquierda», es decir, Jésed y Guevurá; su explicación: ambas son atributos de Divinidad por encima del intelecto de las criaturas y de su comprensión, «pues Él y Sus causas son uno» en el mundo de la Emanación. E incluso la comprensión de Moisés, nuestro maestro, la paz sea con él, en su profecía no fue en el mundo de la Emanación, sino mediante su revestimiento en el mundo de la Creación. Y aun así no fue en estos dos atributos, Jésed y Guevurá, sino mediante su revestimiento en los atributos que están por debajo de ellos en nivel, que son los atributos de Nétsaj, Hod y Yesod [como está escrito en la Puerta de la Profecía].
רַק שֶׁמַּתַּן שְׂכָרָם שֶׁל צַדִּיקִים בְּגַן עֵדֶן, הוּא הַשָּׂגַת הִתְפַּשְּׁטוּת הַחַיּוּת וְאוֹר הַנִּמְשָׁךְ מִשְׁתֵּי מִדּוֹת אֵלּוּ חֶסֶד וּגְבוּרָה, וְהוּא – מְזוֹן נִשְׁמוֹת הַצַּדִּיקִים שֶׁעָסְקוּ בַּתּוֹרָה לִשְׁמָהּ בָּעוֹלָם הַזֶּה. כִּי מֵהִתְפַּשְּׁטוּת שְׁתֵּי מִדּוֹת אֵלּוּ, נִמְתָּח רָקִיעַ עַל הַנְּשָׁמוֹת שֶׁבְּגַן עֵדֶן, וְרָקִיעַ זֶה נִקְרָא ״רָזָא דְאוֹרַיְיתָא״, וּבוֹ סוֹד כ״ב אוֹתִיּוֹת הַתּוֹרָה, הַנְּתוּנָה מִשְׁתֵּי מִדּוֹת אֵלּוּ, כְּדִכְתִיב: ״מִימִינוֹ אֵשׁ דָּת לָמוֹ״, וּמֵרָקִיעַ זֶה, נוֹטֵף טַל לִמְזוֹן הַנְּשָׁמוֹת, דְּהַיְינוּ, יְדִיעַת סוֹד כ״ב אוֹתִיּוֹת הַתּוֹרָה, כִּי הָרָקִיעַ הַזֶּה – הוּא סוֹד הַדַּעַת, וְהַתּוֹרָה – הִיא מְזוֹן הַנְּשָׁמוֹת בְּגַן עֵדֶן, וְהַמִּצְוֹת – הֵן לְבוּשִׁים, כִּמְבוֹאָר כָּל זֶה [בַּזֹּהַר וַיַּקְהֵל דַּף ר״ט וְר״י, וּבְעֵץ חַיִּים שַׁעַר מ״ד פֶּרֶק ג׳]:
Solo que la recompensa de los justos en el Jardín del Edén es la comprensión de la expansión de la vitalidad y la luz que fluyen de estos dos atributos, Jésed y Guevurá, y esa es el sustento de las almas de los justos que se ocuparon de la Torá por sí misma en este mundo. Pues de la expansión de estos dos atributos se extiende un firmamento sobre las almas que están en el Jardín del Edén, y este firmamento se llama «el secreto de la Torá» (razá de-oraita), y en él está el secreto de las veintidós letras de la Torá, que fue dada desde estos dos atributos, como está escrito: «de Su diestra, fuego de ley para ellos» [Dt 33:2]; y de este firmamento gotea rocío como sustento de las almas, es decir, el conocimiento del secreto de las veintidós letras de la Torá, pues este firmamento es el secreto del Conocimiento (Daat), y la Torá es el sustento de las almas en el Jardín del Edén, y los preceptos son vestiduras, como se explica todo esto [en el Zóhar, Vayakhel, folios 209 y 210, y en Etz Jayim, Puerta 44, capítulo 3]:✦
Dt 33:2: la voz esh dat («fuego de ley») se entiende aquí como alusión a la Torá dada desde la diestra, es decir, Jésed. Etz Jayim es la obra de Rabí Jayim Vital que sistematiza la doctrina del Arí.
Fuente del texto original: Texto hebreo (corpus digital de Sefaria, Sefaria-Export): Kéter Shem Tov según «Keter Shem Tov, Zalkevo 1794-5»; Tzavaat ha-Rivash según «Warsaw, 1913»; Maguid Devarav le-Yaakov según «Koretz, 1781»; Tzetel Katán según «Noam Elimelech, Lvov, 1788»; Kedushat Leví según «Munkatch 1939»: dominio público. Tania según la edición de Kehot Publication Society, licencia CC BY-NC (uso no comercial, con atribución); en el Tania se han suprimido las marcas del ciclo de estudio diario. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).