Canto 12
arjuna uvāca evaṃ satatayuktā ye bhaktās tvāṃ paryupāsate | ye cāpy akṣaram avyaktaṃ teṣāṃ ke yogavittamāḥ ||
Arjuna dijo: Aquellos devotos que, así constantemente unidos [a ti], te veneran, y aquellos que [veneran] lo Imperecedero inmanifestado: de ellos, ¿quiénes son los mejores conocedores del yoga?✦
El Canto 12 (Bhaktiyoga) se abre con la cuestión decisiva entre las dos vías de contemplación propuestas en la tradición upaniṣádica y épica (12.1–5): la devoción personal (upāsanā / bhakti) dirigida al Señor encarnado y soberano (saguṇa), frente a la meditación abstracta sobre el Absoluto imperecedero e inmanifestado (akṣaram avyaktam, nirguṇa).
śrībhagavān uvāca mayy āveśya mano ye māṃ nityayuktā upāsate | śraddhayā parayopetās te me yuktatamā matāḥ ||
El Bienaventurado Señor dijo: Aquellos que, haciendo entrar su mente en mí, me veneran siempre unidos [a mí], dotados de fe suprema: a esos los considero yo los más perfectamente unidos en yoga.
ye tv akṣaram anirdeśyam avyaktaṃ paryupāsate | sarvatragam acintyaṃ ca kūṭastham acalaṃ dhruvam ||
Pero aquellos que veneran lo Imperecedero, indefinible, inmanifestado, omnipresente e impensable, inmutable, inmóvil y firme,
saṃniyamyendriyagrāmaṃ sarvatra samabuddhayaḥ | te prāpnuvanti mām eva sarvabhūtahite ratāḥ ||
refrenando el conjunto de los sentidos, con intelecto ecuánime en todo, también ellos me alcanzan a mí mismo, complacidos en el bien de todos los seres.✦
La expresión sarvabhūtahite ratāḥ («complacidos o consagrados al bien de todos los seres») demuestra que en la Bhagavadgītā incluso la vía contemplativa del Absoluto inmanifestado (akṣara) implica necesariamente una ética activa de benevolencia universal, y conduce en última instancia a la misma realidad divina (te prāpnuvanti mām eva).
kleśo 'dhikataras teṣām avyaktāsaktacetasām | avyaktā hi gatir duḥkhaṃ dehavadbhir avāpyate ||
Mayor es la fatiga de aquellos cuya mente está apegada a lo Inmanifestado, pues la meta inmanifestada es alcanzada con dificultad por los seres corpóreos.✦
La razón por la cual la vía de la bhakti personal es declarada superior en facilidad práctica no es una diferencia en la meta final (12.4), sino la condición encarnada del ser humano (dehavadbhiḥ, «por los poseedores de cuerpo»): mientras la identificación con el cuerpo persiste, abstraerse hacia lo puramente inmanifestado (avyakta) exige un esfuerzo arduo (kleśo 'dhikataraḥ).
ye tu sarvāṇi karmāṇi mayi saṃnyasya matparāḥ | ananyenaiva yogena māṃ dhyāyanta upāsate ||
En cambio, a aquellos que, renunciando a todas las acciones en mí y teniéndome a mí por meta suprema, meditando en mí con un yoga exclusivo, me veneran,
teṣām ahaṃ samuddhartā mṛtyusaṃsārasāgarāt | bhavāmi nacirāt pārtha mayy āveśitacetasām ||
para ellos, cuyo pensamiento ha entrado en mí, yo me convierto bien pronto, oh Pārtha, en el salvador que los rescata del océano de la existencia transmigratoria y de la muerte.
mayy eva mana ādhatsva mayi buddhiṃ niveśaya | nivasiṣyasi mayy eva ata ūrdhvaṃ na saṃśayaḥ ||
En mí solo deposita tu mente, en mí haz entrar tu intelecto; morarás en mí solo de aquí en adelante: no hay duda.✦
Entre 12.8 y 12.12 se despliega una célebre escala pedagógica de la práctica espiritual (sādhana), adaptada gradualmente a la capacidad del aspirante: 1) absorción directa de la mente y el intelecto en el Señor (12.8); 2) el yoga de la práctica repetida (abhyāsayoga, 12.9); 3) la realización de obras por amor al Señor (matkarmaparama, 12.10); y 4) la renuncia al fruto de todas las acciones (sarvakarmaphalatyāga, 12.11).
atha cittaṃ samādhātuṃ na śaknoṣi mayi sthiram | abhyāsayogena tato mām icchāptuṃ dhanaṃjaya ||
Ahora bien, si no eres capaz de fijar firmemente el pensamiento en mí, entonces aspira a alcanzarme mediante el yoga de la práctica constante, oh Dhanaṃjaya.
abhyāse 'py asamartho 'si matkarmaparamo bhava | madartham api karmāṇi kurvan siddhim avāpsyasi ||
Si eres incapaz incluso de la práctica constante, ten por supremo el obrar para mí; incluso realizando las acciones por causa mía, alcanzarás la perfección.
athaitad apy aśakto 'si kartuṃ madyogam āśritaḥ | sarvakarmaphalatyāgaṃ tataḥ kuru yatātmavān ||
Y si tampoco esto eres capaz de hacer, refugiado en mi yoga, realiza entonces la renuncia al fruto de todas las acciones, dueño de ti mismo.
śreyo hi jñānam abhyāsāj jñānād dhyānaṃ viśiṣyate | dhyānāt karmaphalatyāgas tyāgāc chāntir anantaram ||
Pues mejor es el conocimiento que la práctica [mecánica]; superior al conocimiento es la meditación; superior a la meditación es la renuncia al fruto de la acción; tras la renuncia [sigue] de inmediato la paz.✦
En 12.12 la escala culmina paradójicamente exaltando la renuncia al fruto de la acción (karmaphalatyāga) como vía directa hacia la paz interior (śānti), pues el desapego efectivo del ego respecto del resultado constituye el fruto maduro tanto del conocimiento (jñāna) como de la meditación (dhyāna).
adveṣṭā sarvabhūtānāṃ maitraḥ karuṇa eva ca | nirmamo nirahaṃkāraḥ samaduḥkhasukhaḥ kṣamī ||
Quien no guarda aversión hacia ningún ser, es amistoso y también compasivo, libre del sentido de «lo mío» y libre del sentido del yo, ecuánime en el dolor y el placer, paciente,✦
Con 12.13–20 comienza el retrato clásico del devoto amado por el Señor (bhaktimān yaḥ sa me priyaḥ). La estrofa se abre con la tríada ética fundamental de la no-hostilidad universal (adveṣṭā sarvabhūtānām), la amistad benevolente (maitraḥ) y la compasión activa (karuṇaḥ), unidas a la disolución de la apropiación posesiva (nirmama) y de la arrogancia egoica (nirahaṃkāra).
saṃtuṣṭaḥ satataṃ yogī yatātmā dṛḍhaniścayaḥ | mayy arpitamanobuddhir yo madbhaktaḥ sa me priyaḥ ||
siempre contento, el yogin dueño de sí mismo, de firme resolución, con su mente y su intelecto entregados a mí: quien es tal devoto mío, ese me es querido.
yasmān nodvijate loko lokān nodvijate ca yaḥ | harṣāmarṣabhayodvegair mukto yaḥ sa ca me priyaḥ ||
Aquel por quien el mundo no se perturba y que no se perturba por el mundo, y quien está libre de exaltación, intolerancia, temor y agitación: ese también me es querido.
anapekṣaḥ śucir dakṣa udāsīno gatavyathaḥ | sarvārambhaparityāgī yo madbhaktaḥ sa me priyaḥ ||
Quien está libre de expectativas egoístas, es puro, diligente, imparcial, libre de aflicción y renuncia a toda empresa interesada: quien es tal devoto mío, ese me es querido.
yo na hṛṣyati na dveṣṭi na śocati na kāṅkṣati | śubhāśubhaparityāgī bhaktimān yaḥ sa me priyaḥ ||
Quien no se exalta de júbilo, ni aborrece, ni se lamenta, ni codicia, que renuncia a lo favorable y a lo desfavorable: quien así está lleno de devoción, ese me es querido.
samaḥ śatrau ca mitre ca tathā mānāvamānayoḥ | śītoṣṇasukhaduḥkheṣu samaḥ saṅgavivarjitaḥ ||
Igual ante el enemigo y el amigo, así como ante el honor y la deshonra, igual en el frío y el calor, en el placer y el dolor, libre de apego,
tulyanindāstutir maunī saṃtuṣṭo yena kena cit | aniketaḥ sthiramatir bhaktimān me priyo naraḥ ||
para quien son iguales el vituperio y la alabanza, silencioso, contento con cualquier cosa, sin morada fija, de mente firme y lleno de devoción: ese hombre me es querido.
ye tu dharmyāmṛtam idaṃ yathoktaṃ paryupāsate | śraddadhānā matparamā bhaktās te 'tīva me priyāḥ ||
Y aquellos que veneran este néctar inmortal del dharma tal como ha sido declarado, dotados de fe y teniéndome a mí por meta suprema: esos devotos me son sumamente queridos.✦
El compuesto dharmyāmṛtam («este néctar de inmortalidad conforme al dharma») cierra el Canto 12 sintetizando la unión indisoluble entre la virtud ética (dharma) y la devoción amorosa (bhakti) que conduce a la inmortalidad (amṛta).
Fuente del texto original: Mahābhārata, Bhīṣmaparvan (Libro VI), adhyāyas 23–40, Edición Crítica de Pune (Bhandarkar Oriental Research Institute, ed. S. K. Belvalkar, 1945/1947), GRETIL. Dominio público