23. El elefante
Nāgavagga
Ahaṃ nāgova saṅgāme, cāpato patitaṃ saraṃ; Ativākyaṃ titikkhissaṃ, dussīlo hi bahujjano.
Yo, como un elefante en la batalla [soporta] la flecha disparada del arco, soportaré la palabra injuriosa, pues la mayoría de la gente carece de virtud.✦
Nāga: significa a la vez «elefante real», «serpiente mítica» y «gran ser exento de faltas».
Dantaṃ nayanti samitiṃ, dantaṃ rājābhirūhati; Danto seṭṭho manussesu, yotivākyaṃ titikkhati.
Al domado conducen a la asamblea, al domado sube el rey; el domado es el más excelente entre los hombres, aquel que soporta la palabra injuriosa.
Varamassatarā dantā, ājānīyā ca sindhavā; Kuñjarā ca mahānāgā, attadanto tato varaṃ.
Excelentes son los mulos domados, y los caballos de pura sangre del Sindhu, y los grandes elefantes kuñjaras; pero quien se ha domado a sí mismo es más excelente que eso.✦
Sindhavā: los célebres caballos veloces de la región del Indo (Sindhu).
Na hi etehi yānehi, gaccheyya agataṃ disaṃ; Yathāttanā sudantena, danto dantena gacchati.
Pues no con esas monturas iría uno a la región nunca antes hollada, como, con uno mismo bien domado, el domado va por medio del domado.✦
«La región nunca antes hollada» (agataṃ disaṃ): el nibbāna, adonde uno jamás ha ido en su largo vagar por el saṃsāra.
Dhanapālo nāma kuñjaro, Kaṭukabhedano dunnivārayo; Baddho kabaḷaṃ na bhuñjati, Sumarati nāgavanassa kuñjaro.
El elefante llamado Dhanapāla, en celo acre, difícil de sujetar, atado, no come bocado: recuerda el elefante el bosque de los elefantes.✦
Kaṭukabhedano: «de acre secreción temporal», es decir, el elefante macho durante el período de musth o celo. Según el comentario, Dhanapāla añoraba en cautiverio a su madre en la selva.
Middhī yadā hoti mahagghaso ca, Niddāyitā samparivattasāyī; Mahāvarāhova nivāpapuṭṭho, Punappunaṃ gabbhamupeti mando.
Cuando uno está amodorrado y es gran comedor, dormilón, que yace revolviéndose en el lecho, como un gran puerco cebado con grano, una y otra vez entra ese necio en un seno materno.
Idaṃ pure cittamacāri cārikaṃ, Yenicchakaṃ yatthakāmaṃ yathāsukhaṃ; Tadajjahaṃ niggahessāmi yoniso, Hatthippabhinnaṃ viya aṅkusaggaho.
Antes esta mente vagaba a su antojo, hacia donde deseaba, donde le placía, según su gusto; hoy yo la sujetaré con atención sabia, como el portador del acicate a un elefante en celo.✦
Yoniso: «desde el origen, con recto discernimiento (yoniso manasikāra)». Aṅkusa: el aguijón o gancho de hierro del cornaca (mahout).
Appamādaratā hotha, sacittamanurakkhatha; Duggā uddharathattānaṃ, paṅke sannova kuñjaro.
Sean ustedes amantes de la vigilancia, custodien su propia mente; sáquense a sí mismos del mal paso, como un elefante hundido en el fango.
Sace labhetha nipakaṃ sahāyaṃ, Saddhiṃ caraṃ sādhuvihāridhīraṃ; Abhibhuyya sabbāni parissayāni, Careyya tenattamano satīmā.
Si uno hallara un compañero prudente, que camine con uno, de buena vida, constante, venciendo todos los peligros, camine con él, complacido y atento.✦
Los versos 328–330 aparecen también en el Khaggavisāṇasutta (Suttanipāta 1.3) y en el relato de Kosambī (Majjhima Nikāya 128).
No ce labhetha nipakaṃ sahāyaṃ, Saddhiṃ caraṃ sādhuvihāridhīraṃ; Rājāva raṭṭhaṃ vijitaṃ pahāya, Eko care mātaṅgaraññeva nāgo.
Si no hallara un compañero prudente, que camine con uno, de buena vida, constante, como un rey que deja atrás el reino conquistado, camine solo, como el elefante Mātaṅga en el bosque.
Ekassa caritaṃ seyyo, Natthi bāle sahāyatā; Eko care na ca pāpāni kayirā, Appossukko mātaṅgaraññeva nāgo.
Mejor es el caminar de uno solo, no hay compañerismo en el necio; camine solo y no haga cosas malas, con pocos cuidados, como el elefante Mātaṅga en el bosque.
Atthamhi jātamhi sukhā sahāyā, Tuṭṭhī sukhā yā itarītarena; Puññaṃ sukhaṃ jīvitasaṅkhayamhi, Sabbassa dukkhassa sukhaṃ pahānaṃ.
Cuando surge una necesidad, son una dicha los compañeros; una dicha es el contentamiento con cualquier cosa que haya; el mérito es una dicha al término de la vida; el abandono de todo sufrimiento es una dicha.
Sukhā matteyyatā loke, atho petteyyatā sukhā; Sukhā sāmaññatā loke, atho brahmaññatā sukhā.
Una dicha en el mundo es honrar a la madre, y también honrar al padre es una dicha; una dicha en el mundo es el respeto a los samaṇas, y también el respeto a los verdaderos brāhmaṇas es una dicha.
Sukhaṃ yāva jarā sīlaṃ, sukhā saddhā patiṭṭhitā; Sukho paññāya paṭilābho, pāpānaṃ akaraṇaṃ sukhaṃ.
Una dicha es la virtud hasta la vejez, una dicha es la fe firme, una dicha es la obtención de la sabiduría, no hacer males es una dicha.
Fuente del texto original: Mahāsaṅgīti Tipiṭaka Buddhavasse 2500 (Chaṭṭha Saṅgāyana), Khuddakanikāya, Dhammapada, SuttaCentral. CC0 1.0 Universal (Dominio público)