Hávamál III (80–110)
La mudanza del mundo, la doncella de Billingr y el hidromiel de Gunnlöð y Suttungr (Estrofas 80–110)
Þat er þá reynt, er þú að rúnum spyrr inum reginkunnum, þeim er gerðu ginnregin ok fáði fimbulþulr, þá hefir hann bazt, ef hann þegir.
Eso queda probado cuando preguntas por las runas, las nacidas de los dioses, aquellas que hicieron las grandes Potencias y tiñó el supremo Sabio inspirado: entonces lo mejor para el hombre es callar.✦
80: Transición del Gestaþáttr hacia las secciones mistéricas y narrativas del poema: las runas son calificadas de reginkunnr («de linaje divino / nacidas de las Potencias»), forjadas por los dioses (ginnregin) y teñidas por el fimbulþulr («el supremo Sabio u Orador inspirado», Óðinn).
At kveldi skal dag leyfa, konu, er brennd er, mæki, er reyndr er, mey, er gefin er, ís, er yfir kemr, öl, er drukkit er.
Al atardecer se ha de alabar el día, a la esposa cuando ha sido quemada en la pira, a la espada cuando ha sido probada, a la doncella cuando ha sido desposada, al hielo cuando se ha cruzado por encima, a la cerveza cuando ha sido bebida.✦
81–90: Gran catálogo gnomológico en metro málaháttr y ljóðaháttr sobre las cosas mudables cuya firmeza solo puede juzgarse una vez consumadas.
Ívindi skal við höggva, veðri á sjó róa, myrkri við man spjalla, mörg eru dags augu; á skip skal skriðar orka, en á skjöld til hlífar, mæki höggs, en mey til kossa.
Con viento se ha de cortar el árbol, con brisa favorable remar en el mar, en la oscuridad conversar con la doncella — pues muchos son los ojos del día —; de la nave se ha de buscar la veloz marcha, del escudo la protección, de la espada el tajo certero, y de la doncella los besos.
Við eld skal öl drekka, en á ísi skríða, magran mar kaupa, en mæki saurgan, heima hest feita, en hund á búi.
Junto al fuego se ha de beber la cerveza, y sobre el hielo deslizarse, comprar flaco el corcel y herrumbrosa la espada, engordar en casa el caballo, y el perro en la alquería.
Meyjar orðum skyli manngi trúa né því, er kveðr kona, því at á hverfanda hvéli váru þeim hjörtu sköpuð, brigð í brjóst of lagið.
En palabras de doncella nadie debe confiar, ni en lo que dice una mujer, pues sobre rueda giratoria fueron modelados sus corazones y la mudanza fue puesta en su pecho.
Brestanda boga, brennanda loga, gínanda ulfi, galandi kráku, rýtanda svíni, rótlausum viði, vaxanda vági, vellanda katli,
En arco que cruje al tensarse, en llama que arde voraz, en lobo que abre las fauces, en corneja que grazna, en jabalí que gruñe, en árbol sin raíces, en oleaje que crece, en caldera que hierve,
Fljúganda fleini, fallandi báru, ísi einnættum, ormi hringlegnum, brúðar beðmálum eða brotnu sverði, bjarnar leiki eða barni konungs.
en dardo que vuela, en ola que rompe, en hielo de una sola noche, en serpiente enroscada, en pláticas de lecho de la esposa o en espada quebrada, en juego de oso o en hijo de rey,
Sjúkum kalfi, sjalfráða þræli, völu vilmæli, val nýfelldum.
en ternero enfermo, en siervo que se manda a sí mismo, en lisonjas de adivina, en cadáver recién abatido en la batalla,
Akri ársánum trúi engi maðr né til snemma syni, - veðr ræðr akri. en vit syni; hætt er þeira hvárt.
en campo sembrado temprano ningún hombre confíe, ni demasiado pronto en su hijo: el tiempo gobierna el campo, y el juicio al hijo; incierto es cada uno de los dos.
Bróðurbana sínum þótt á brautu mæti, húsi hálfbrunnu, hesti alskjótum, - þá er jór ónýtr, ef einn fótr brotnar -, verði-t maðr svá tryggr at þessu trúi öllu.
En el matador de su hermano, aunque lo encuentre en el camino, en casa medio quemada, en caballo en extremo veloz — pues inútil queda el corcel si una sola pata se le quiebra —: jamás sea el hombre tan confiado que en todas estas cosas se fíe.
Svá er friðr kvenna, þeira er flátt hyggja, sem aki jó óbryddum á ísi hálum, teitum, tvévetrum ok sé tamr illa, eða í byr óðum beiti stjórnlausu, eða skyli haltr henda hrein í þáfjalli.
Tal es el amor de las mujeres que piensan con doblez, como conducir un potro sin herraduras sobre hielo resbaladizo, brioso, de dos inviernos y mal domado, o navegar en viento furioso con nave sin timón, o como si un cojo debiera atrapar un reno en la montaña durante el deshielo.
Bert ek nú mæli, því at ek bæði veit, brigðr er karla hugr konum; þá vér fegrst mælum, er vér flást hyggjum: þat tælir horska hugi.
Hablaré ahora abiertamente, pues conozco a ambos: también mudable es el ánimo de los hombres hacia las mujeres; cuando más hermosamente hablamos, más falsamente pensamos: eso engaña aun a los corazones prudentes.
Fagrt skal mæla ok fé bjóða, sá er vill fljóðs ást fá, líki leyfa ins ljósa mans, sá fær, er fríar.
Hermosamente ha de hablar y ofrecer presentes quien desee alcanzar el amor de una mujer, alabar la hermosura de la radiante doncella: alcanza favor quien corteja con empeño.
Ástar firna skyli engi maðr annan aldregi; oft fá á horskan, er á heimskan né fá, lostfagrir litir.
Reprochar el amor no debe ningún hombre a otro jamás; a menudo prendan al sabio, cuando no prendan al necio, las formas de hermosa seducción.
Eyvitar firna er maðr annan skal, þess er um margan gengr guma; heimska ór horskum gerir hölða sonu sá inn máttki munr.
En modo alguno ha de reprochar un hombre a otro aquello que acontece a tantos mortales: necios de cuerdos hace a los hijos de los hombres el poderoso deseo amoroso.
Hugr einn þat veit, er býr hjarta nær, einn er hann sér of sefa; öng er sótt verri hveim snotrum manni en sér engu at una.
Solo la mente sabe lo que mora cerca del corazón, sola está ella consigo misma en el alma; ninguna dolencia es peor para el hombre discreto que no hallar contento en nada.
Þat ek þá reynda, er ek í reyri sat, ok vættak míns munar; hold ok hjarta var mér in horska mær; þeygi ek hana at heldr hefik.
Eso experimenté yo entonces cuando me sentaba entre los juncos y aguardaba a la delicia de mi deseo; carne y corazón era para mí la prudente doncella, y sin embargo jamás la poseí.✦
96–102: Primer exemplum mítico de Óðinn: la aventura fallida con la «doncella de Billingr» (Billings mær), quien burla al dios haciéndole volver de noche ante la guardia armada y atando finalmente una perra en su lecho.
Billings mey ek fann beðjum á sólhvíta sofa; jarls ynði þótti mér ekki vera nema við þat lík at lifa.
A la doncella de Billingr hallé sobre el lecho, blanca como el sol, durmiendo; la dicha de un príncipe nada me parecía sino vivir junto a aquel cuerpo hermoso.
"Auk nær aftni skaltu, Óðinn, koma, ef þú vilt þér mæla man; allt eru ósköp, nema einir viti slíkan löst saman."
«Mas cerca del atardecer has de venir, ¡oh Óðinn!, si quieres hablar a solas con la doncella; todo sería funesto si alguien más que nosotros dos supiera de tal deshonra».
Aftr ek hvarf ok unna þóttumk vísum vilja frá; hitt ek hugða, at ek hafa mynda geð hennar allt ok gaman.
Regresé entonces, creyendo alcanzar el amor, apartándome de mi cierto propósito; esto pensaba yo: que habría de tener todo su corazón y su deleite.
Svá kom ek næst, at in nýta var vígdrótt öll of vakin með brennandum ljósum ok bornum viði, svá var mér vílstígr of vitaðr.
Así llegué la vez siguiente, cuando ya toda la aguerrida mesnada estaba bien despierta, con antorchas encendidas y leños alzados: así me fue deparada una senda de amargura.
Auk nær morgni, er ek var enn of kominn, þá var saldrótt of sofin; grey eitt ek þá fann innar góðu konu bundit beðjum á.
Y cerca de la mañana, cuando volví una vez más, ya dormía la guardia de la sala; mas solo hallé entonces una perra de la noble dama atada sobre el lecho.
Mörg er góð mær, ef görva kannar, hugbrigð við hali; þá ek þat reynda, er it ráðspaka teygða ek á flærðir fljóð; háðungar hverrar leitaði mér it horska man, ok hafða ek þess vettki vífs.
Muchas buenas doncellas, si bien se las examina, son volubles de ánimo hacia los hombres; eso comprobé yo cuando a la sagaz joven intenté atraer a la seducción: toda suerte de escarnio me procuró la astuta doncella, y nada obtuve de aquella mujer.
Heima glaðr gumi ok við gesti reifr, sviðr skal um sig vera, minnigr ok málugr, ef hann vill margfróðr vera, oft skal góðs geta; fimbulfambi heitir, sá er fátt kann segja, þat er ósnotrs aðal.
Alegre en su casa sea el hombre y jovial con el huésped, prudente en su porte, de buena memoria y elocuente; si desea ser rico en sabiduría, a menudo ha de hablar de lo bueno: «gran mentecato» se llama aquel que poco acierta a decir; tal es la condición del necio.
Inn aldna jötun ek sótta, nú em ek aftr of kominn: fátt gat ek þegjandi þar; mörgum orðum mælta ek í minn frama í Suttungs sölum.
Al anciano gigante fui a buscar, y ahora he regresado de allí: poco habría logrado callando; con muchas palabras hablé en mi propio provecho en las salas de Suttungr.✦
104–110: Segundo exemplum mítico: la conquista del hidromiel de la poesía (Óðrerir). Bajo el nombre de Bölverkr («Hacedor de infortunio»), Óðinn perfora la montaña Hnitbjörg con la barrena Rati transformado en serpiente, seduce durante tres noches a Gunnlöð (hija del gigante Suttungr) sobre su asiento de oro, bebe los tres calderos del hidromiel sagrado y escapa bajo forma de águila hacia Ásgarðr («el santuario de los dioses y los hombres»).
Gunnlöð mér of gaf gullnum stóli á drykk ins dýra mjaðar; ill iðgjöld lét ek hana eftir hafa síns ins heila hugar, síns ins svára sefa.
Gunnlöð me dio, sobre su trono de oro, un trago del precioso hidromiel; mala recompensa le dejé yo en cambio por su corazón sincero, por su espíritu apasionado y doliente.
Rata munn létumk rúms of fá ok um grjót gnaga; yfir ok undir stóðumk jötna vegir, svá hætta ek höfði til.
Con el diente de Rati me abrí paso y roí a través de la roca; por encima y por debajo corrían los caminos de los gigantes: así arriesgué mi cabeza por aquel trago.
Vel keypts litar hefi ek vel notit, fás er fróðum vant, því at Óðrerir er nú upp kominn á alda vés jaðar.
De mi semblante bien empleado he sacado buen provecho, pues poco le falta al sabio: ahora Óðrerir ha subido ya hasta el borde del santuario de los hombres.
Ifi er mér á, at ek væra enn kominn jötna görðum ór, ef ek Gunnlaðar né nytak, innar góðu konu, þeirar er lögðumk arm yfir.
Duda tengo de si habría vuelto aún de los recintos de los gigantes, si no me hubiese valido de Gunnlöð, la buena mujer, aquella a quien rodeé con mi brazo.
Ins hindra dags gengu hrímþursar Háva ráðs at fregna Háva höllu í; at Bölverki þeir spurðu, ef hann væri með böndum kominn eða hefði hánum Suttungr of sóit.
Al día siguiente fueron los gigantes de la escarcha a preguntar por el consejo de Hár en la sala de Hár: preguntaban por Bölverkr, si había llegado entre los dioses o si Suttungr le había dado muerte.
Baugeið Óðinn, hygg ek, at unnit hafi; hvat skal hans tryggðum trúa? Suttung svikinn hann lét sumbli frá ok grætta Gunnlöðu.
Un juramento sobre el anillo sagrado pienso que Óðinn había prestado: ¿cómo fiarse ya de sus promesas? A Suttungr dejó burlado, privado de su festín de hidromiel, y a Gunnlöð sumida en llanto.✦
110: «Un juramento sobre el anillo sagrado» (baugeið): el juramento más solemne del derecho germánico antiguo, prestado sobre el brazalete sagrado del altar.
Fuente del texto original: Sophus Bugge, Norrœn Fornkvæði (Sæmundar Edda hins fróða), Christiania, P. T. Mallings Forlagsboghandel, 1867.