Enéada III, 8 · Sobre la naturaleza, la contemplación y lo Uno
Περὶ φύσεως καὶ θεωρίας καὶ τοῦ ἑνός
Παίζοντες δὴ τὴν πρώτην πρὶν ἐπιχειρεῖν σπουδάζειν εἰ λέγοιμεν πάντα θεωρίας ἐφίεσθαι καὶ εἰς τέλος τοῦτο βλέπειν, οὐ μόνον ἔλλογα ἀλλὰ καὶ ἄλογα ζῷα καὶ τὴν ἐν τοῖς φυτοῖς φύσιν καὶ τὴν ταῦτα γεννῶσαν γῆν, καὶ πάντα τυγχάνειν καθ’ ὅσον οἷόν τε αὐτοῖς, ἄλλα δὲ ἄλλως καὶ θεωρεῖν καὶ τυγχάνειν καὶ τὰ μὲν ἀληθῶς, τὰ δὲ μίμησιν καὶ εἰκόνα τούτου λαμβάνοντα· ἆρ’ ἄν τις ἀνάσχοιτο τὸ παράδοξον τοῦ λόγου; ἢ πρὸς ἡμᾶς αὐτοῦ γινομένου κίνδυνος οὐδεὶς ἐν τῷ παίζειν τὰ αὐτῶν γενήσεται. ἆρ’ οὖν καὶ ἡμεῖς παίζοντες ἐν τῷ παρόντι θεωροῦμεν; ἢ καὶ ἡμεῖς καὶ πάντες ὅσοι παίζουσι τοῦτο ποιοῦσι καὶ τούτου γε παίζουσιν ἐφιέμενοι καὶ κινδυνεύει, εἴτε τις παῖς εἴτε ἀνὴρ παίζει ἢ σπουδάζει, θεωρίας ἕνεκεν ὁ μὲν σπουδάζειν, ὁ δὲ παίζειν, καὶ πρᾶξις πᾶσα εἰς θεωρίαν τὴν σπουδὴν ἔχειν, ἡ μὲν ἀναγκαία καὶ ἐπιπλέον τὴν θεωρίαν ἕλκουσα πρὸς τὸ ἔξω, ἡ δὲ ἑκούσιος λεγομένη ἐπ’ ἔλαττον μέν, ὅμως δὲ καὶ αὐτὴ ἐφέσει θεωρίας γινομένη. ἀλλὰ ταῦτα μὲν ὕστερον· νῦν δὲ λέγωμεν περί τε γῆς αὐτῆς καὶ δένδρων καὶ ὅλως φυτῶν τίς αὐτῶν ἡ θεωρία, καὶ πῶς τὰ παρ’ αὐτῆς ποιούμενα καὶ γεννώμενα ἐπὶ τὴν τῆς θεωρίας ἀνάξομεν ἐνέργειαν, καὶ πῶς ἡ φύσις, ἣν ἀφάνταστόν φασι καὶ ἄλογον εἶναι, θεωρίαν τε ἐν αὑτῇ ἔχει καὶ πῶς ἃ ποιεῖ διὰ θεωρίαν ποιεῖ, ἣν οὐκ ἔχει.
Si, jugando al principio, antes de ponernos a hablar en serio, dijéramos que todas las cosas aspiran a la contemplación (theoría) y miran hacia ella como a su fin —no solo los seres vivos racionales, sino también los irracionales, y la naturaleza que hay en las plantas y la tierra que las engendra—, y que todas la alcanzan en la medida en que les es posible, aunque unas contemplan y la alcanzan de una manera y otras de otra, y unas de verdad, mientras que otras reciben [solo] una imitación e imagen de ella, ¿podría alguien soportar lo paradójico de este razonamiento? Pero, como [el razonamiento] queda entre nosotros, no habrá ningún peligro en jugar con lo nuestro. ¿Acaso también nosotros, al jugar ahora, estamos contemplando? ¿O bien nosotros y todos cuantos juegan hacemos esto, y jugamos precisamente porque aspiramos a ello? Y es probable que, ya sea un niño o un hombre el que juega o se afana, el uno se afane y el otro juegue por causa de la contemplación, y que toda acción tenga puesto su empeño en la contemplación: la [acción] necesaria, que arrastra en mayor medida la contemplación hacia lo exterior, y la llamada voluntaria, que lo hace en menor medida, pero que también ella nace de la aspiración a la contemplación. Pero de esto [hablaremos] más adelante. Ahora digamos, acerca de la tierra misma y de los árboles y, en general, de las plantas, cuál es su contemplación, y cómo reconduciremos lo que ella hace y engendra a la actividad de la contemplación, y cómo la naturaleza, de la que dicen que carece de imaginación y de razón, tiene en sí misma contemplación y hace lo que hace por la contemplación, [una contemplación] que [según ellos] no tiene.✦
theoría: «contemplación», visión intelectual. En este tratado no es una actividad entre otras, sino el modo de ser de toda realidad, que produce contemplando.
ὅτι μὲν οὖν οὔτε χεῖρες ἐνταῦθα οὔτε πόδες οὔτε τι ὄργανον ἐπακτὸν ἢ σύμφυτον, ὕλης δὲ δεῖ, ἐφ’ ἧς ποιήσει, καὶ ἣν ἐν εἴδει ποιήσει, παντί που δῆλον. δεῖ δὲ καὶ τὸ μοχλεύειν ἀφελεῖν ἐκ τῆς φυσικῆς ποιήσεως. ποῖος γὰρ ὠθισμὸς ἢ τίς μοχλεία χρώματα ποικίλα καὶ παντοδαπὰ καὶ σχήματα ποιεῖ; ἐπεὶ οὐδὲ οἱ κηροπλάσται, εἰς οὓς δὴ καὶ βλέποντες ᾠήθησαν τὴν τῆς φύσεως δημιουργίαν τοιαύτην εἶναι, χρώματα δύνανται ποιεῖν μὴ χρώματα ἀλλαχόθεν ἐπάγοντες οἷς ποιοῦσιν. ἀλλὰ γὰρ ἐχρῆν συννοοῦντας ὡς καὶ ἐπὶ τῶν τὰς τέχνας τὰς τοιαύτας μετιόντων δεῖ τι ἐν αὐτοῖς μένειν, καθ’ ὃ μένον διὰ χειρῶν ποιήσουσιν ἃ αὐτῶν ἔργα, ἐπὶ τὸ τοιοῦτον ἀνελθεῖν τῆς φύσεως καὶ αὐτοὺς καὶ συνεῖναι, ὡς μένειν δεῖ καὶ ἐνταῦθα τὴν δύναμιν τὴν οὐ διὰ χειρῶν ποιοῦσαν καὶ πᾶσαν μένειν. οὐ γὰρ δὴ δεῖται τῶν μὲν ὡς μενόντων, τῶν δὲ ὡς κινουμένων — ἡ γὰρ ὕλη τὸ κινούμενον, αὐτῆς δὲ οὐδὲν κινούμενον — ἢ ἐκεῖνο οὐκ ἔσται τὸ κινοῦν πρώτως, οὐδὲ ἡ φύσις τοῦτο, ἀλλὰ τὸ ἀκίνητον τὸ ἐν τῷ ὅλῳ. ὁ μὲν δὴ λόγος, φαίη ἄν τις, ἀκίνητος, αὐτὴ δὲ ἄλλη παρὰ τὸν λόγον καὶ κινουμένη. ἀλλ’ εἰ μὲν πᾶσαν φήσουσι, καὶ ὁ λόγος· εἰ δέ τι αὐτῆς ἀκίνητον, καὶ τοῦτο ὁ λόγος. καὶ γὰρ εἶδος αὐτὴν δεῖ εἶναι καὶ οὐκ ἐξ ὕλης καὶ εἴδους· τί γὰρ δεῖ αὐτῇ ὕλης θερμῆς ἢ ψυχρᾶς; ἡ γὰρ ὑποκειμένη καὶ δημιουργουμένη ὕλη ἥκει τοῦτο φέρουσα, ἢ γίνεται τοιαύτη ἡ μὴ ποιότητα ἔχουσα λογωθεῖσα. οὐ γὰρ πῦρ δεῖ προσελθεῖν, ἵνα πῦρ ἡ ὕλη γένηται, ἀλλὰ λόγον· ὃ καὶ σημεῖον οὐ μικρὸν τοῦ ἐν τοῖς ζῴοις καὶ ἐν τοῖς φυτοῖς τοὺς λόγους εἶναι τοὺς ποιοῦντας καὶ τὴν φύσιν εἶναι λόγον, ὃς ποιεῖ λόγον ἄλλον γέννημα αὑτοῦ δόντα μέν τι τῷ ὑποκειμένῳ μένοντα δ’ αὐτόν. ὁ μὲν οὖν λόγος ὁ κατὰ τὴν μορφὴν τὴν ὁρωμένην ἔσχατος ἤδη καὶ νεκρὸς καὶ οὐκέτι ποιεῖν δύναται ἄλλον, ὁ δὲ ζωὴν ἔχων ὁ τοῦ ποιήσαντος τὴν μορφὴν ἀδελφὸς ὢν καὶ αὐτὸς τὴν αὐτὴν δύναμιν ἔχων ποιεῖ ἐν τῷ γεννωμένῳ.
Que allí no hay ni manos ni pies ni ningún instrumento añadido o connatural, sino que [la naturaleza] necesita una materia sobre la cual hará [su obra] y a la que dará forma, es evidente para cualquiera. Pero hay que eliminar también de la producción natural la idea de palanca. Pues ¿qué empuje o qué palanca produce colores variados y de toda clase, y figuras? Ni siquiera los modeladores de cera —mirando a los cuales algunos creyeron que la obra artesanal de la naturaleza era de esa clase— pueden hacer colores, si no traen colores de otra parte a lo que hacen. Habría hecho falta, más bien, que, considerando que también en quienes practican artes de este tipo debe permanecer en ellos algo según lo cual, permaneciendo [eso], harán con las manos sus obras, se remontaran también ellos a algo semejante en la naturaleza y comprendieran que también aquí debe permanecer la potencia que no hace mediante manos, y permanecer entera. Pues no necesita tener unas [partes] que permanecen y otras que se mueven —ya que la materia es lo que se mueve, y nada de ella misma se mueve—; de lo contrario, aquello [que se mueve] no será lo que mueve en primer lugar, ni la naturaleza será eso, sino lo inmóvil que hay en el todo. —El lógos —podría decir alguno— es inmóvil, pero ella misma es otra cosa distinta del lógos, y está en movimiento. —Pero si dicen que [se mueve] toda entera, también [se moverá] el lógos; y si algo de ella es inmóvil, eso es precisamente el lógos. Pues ella debe ser forma (eîdos) y no [compuesta] de materia y forma. ¿Qué necesidad tiene ella de materia caliente o fría? Pues la materia que le subyace y es trabajada llega trayendo esto, o bien se vuelve tal, aunque no tenga cualidad, al ser informada por el lógos. Porque no es fuego lo que tiene que sobrevenir para que la materia se haga fuego, sino un lógos. Y esto es una señal no pequeña de que en los animales y en las plantas son los lógoi los que producen, y de que la naturaleza es un lógos que produce otro lógos, engendro suyo, que da algo al sustrato pero permanece él mismo [inmóvil]. Así pues, el lógos que corresponde a la forma visible es ya el último y está muerto, y ya no puede producir otro; pero el que tiene vida, hermano del que produjo la forma, y que tiene él mismo la misma potencia, produce en lo engendrado.✦
lógos (plural lógoi): «razón», «principio formador». En Plotino es la forma racional activa que, procedente del alma, configura la materia desde dentro; se deja sin traducir.
eîdos: «forma», la estructura inteligible que hace que algo sea lo que es.
πῶς οὖν ποιῶν καὶ οὕτως ποιῶν θεωρίας τινὸς ἂν ἐφάπτοιτο; ἤ, εἰ μένων ποιεῖ καὶ ἐν αὑτῷ μένων ἐστὶ λόγος, εἴη ἂν αὐτὸς θεωρία. ἡ μὲν γὰρ πρᾶξις γένοιτ’ ἂν κατὰ λόγον ἑτέρα οὖσα δηλονότι τοῦ λόγου· ὁ μέντοι λόγος καὶ αὐτὸς συνὼν τῇ πράξει καὶ ἐπιστατῶν οὐκ ἂν εἴη πρᾶξις. εἰ οὖν μὴ πρᾶξις ἀλλὰ λόγος, θεωρία· καὶ ἐπὶ παντὸς λόγου ὁ μὲν ἔσχατος ἐκ θεωρίας καὶ θεωρία οὕτως ὡς τεθεωρημένος, ὁ δὲ πρὸ τούτου πᾶς ὁ μὲν ἄλλος ἄλλως, ὁ μὴ ὡς φύσις ἀλλὰ ψυχή, ὁ δ’ ἐν τῇ φύσει καὶ ἡ φύσις. ἆρά γε καὶ αὐτὸς ἐκ θεωρίας; πάντως μὴν ἐκ θεωρίας· ἀλλ’ εἰ καὶ αὐτὸς τεθεωρηκὼς αὑτόν; ἢ πῶς; ἔστι μὲν γὰρ ἀποτέλεσμα θεωρίας καὶ θεωρήσαντός τινος. πῶς δὲ αὐτὴ ἔχει θεωρίαν; τὴν μὲν δὴ ἐκ λόγου οὐκ ἔχει· λέγω δ’ ἐκ λόγου τὸ σκοπεῖσθαι περὶ τῶν ἐν αὑτῇ. διὰ τί οὖν ζωή τις οὖσα καὶ λόγος καὶ δύναμις ποιοῦσα; ἆρ’ ὅτι τὸ σκοπεῖσθαί ἐστι τὸ μήπω ἔχειν; εἰ δὲ ἔχει, καὶ διὰ τοῦτο ὅτι ἔχει καὶ ποιεῖ. τὸ οὖν εἶναι αὐτῇ ὃ ἔστι τοῦτό ἐστι τὸ ποιεῖν αὐτῇ· ἔστι δὲ θεωρία καὶ θεώρημα, λόγος γάρ. τῷ οὖν εἶναι θεωρία καὶ θεώρημα καὶ λόγος τούτῳ καὶ ποιεῖ ᾗ ταῦτά ἐστιν. ἡ ποίησις ἄρα θεωρία ἡμῖν ἀναπέφανται· ἔστι γὰρ ἀποτέλεσμα θεωρίας μενούσης θεωρίας οὐκ ἄλλο τι πραξάσης, ἀλλὰ τῷ εἶναι θεωρία ποιησάσης.
¿Cómo, pues, [la naturaleza], produciendo, y produciendo de este modo, podría tener contacto con alguna contemplación? Si produce permaneciendo, y si permanece en sí misma y es lógos, ella misma sería contemplación. Pues la acción se produciría conforme a un lógos, siendo evidentemente distinta del lógos; pero el lógos mismo, que acompaña a la acción y la preside, no podría ser acción. Si, pues, no es acción sino lógos, es contemplación. Y en todo lógos, el último procede de la contemplación y es contemplación en el sentido de algo contemplado; pero todo lógos anterior a este es [contemplación], cada uno a su manera: el que no es como naturaleza sino como alma (psykhé), y el que está en la naturaleza, que es la naturaleza misma. ¿Acaso también este procede de la contemplación? Sin duda procede de la contemplación. Pero ¿acaso también por haberse contemplado a sí mismo? ¿O cómo? Porque es el resultado de una contemplación y de alguien que contempló. Pero ¿cómo tiene ella contemplación? La que procede del razonamiento discursivo no la tiene; y llamo «procedente del razonamiento» al examinar lo que hay en uno mismo. ¿Por qué [no], entonces, si es una vida, un lógos y una potencia productora? ¿Acaso porque examinar es no tener todavía? Pero ella tiene, y precisamente porque tiene, también produce. Así pues, para ella ser lo que es, eso es producir; y es contemplación y objeto contemplado (theórema), porque es lógos. Por ser, pues, contemplación, objeto contemplado y lógos, por eso mismo produce, en cuanto es estas cosas. La producción, por tanto, se nos ha revelado como contemplación: es el resultado de una contemplación que permanece [siendo] contemplación, que no hizo ninguna otra cosa, sino que produjo por el hecho de ser contemplación.✦
psykhé: «alma», principio de vida; aquí, el alma superior de la que la naturaleza es la parte inferior.
theórema: lo contemplado, el objeto o espectáculo de la contemplación; Plotino juega con la pareja theoría / theórema.
καὶ εἴ τις δὲ αὐτὴν ἔροιτο τίνος ἕνεκα ποιεῖ, εἰ τοῦ ἐρωτῶντος ἐθέλοι ἐπαίειν καὶ λέγειν, εἴποι ἄν· ἐχρῆν μὲν μὴ ἐρωτᾶν, ἀλλὰ συνιέναι καὶ αὐτὸν σιωπῇ, ὥσπερ ἐγὼ σιωπῶ καὶ οὐκ εἴθισμαι λέγειν. τί οὖν συνιέναι; ὅτι τὸ γενόμενόν ἐστι θέαμα ἐμὸν ἐμοῦ σιωπησάσης καὶ φύσει γενόμενον θεώρημα, καί μοι γενομένῃ ἐκ θεωρίας τῆς ὡδὶ τὴν φύσιν ἔχειν φιλοθεάμονα ὑπάρχει καὶ τὸ θεωροῦν μου θεώρημα ποιεῖ, ὥσπερ οἱ γεωμέτραι θεωροῦντες γράφουσιν· ἀλλ’ ἐμοῦ μὴ γραφούσης, θεωρούσης δέ, ὑφίστανται αἱ τῶν σωμάτων γραμμαὶ ὥσπερ ἐκπίπτουσαι. καί μοι τὸ τῆς μητρὸς καὶ τῶν γειναμένων ὑπάρχει πάθος· καὶ γὰρ ἐκεῖνοι εἰσὶν ἐκ θεωρίας καὶ ἡ γένεσις ἡ ἐμὴ ἐκείνων οὐδὲν πραξάντων, ἀλλ’ ὄντων μειζόνων λόγων καὶ θεωρούντων αὑτοὺς ἐγὼ γεγέννημαι. τί οὖν ταῦτα βούλεται; ὡς ἡ λεγομένη φύσις ψυχὴ οὖσα, γέννημα ψυχῆς προτέρας δυνατώτερον ζώσης, ἡσυχῇ ἐν ἑαυτῇ θεωρίαν ἔχουσα οὐ πρὸς τὸ ἄνω οὐδ’ αὖ ἔτι πρὸς τὸ κάτω, στᾶσα δὲ ἐν ᾧ ἔστιν, ἐν τῇ αὑτῆς στάσει καὶ οἷον συναισθήσει, τῇ συνέσει ταύτῃ καὶ συναισθήσει τὸ μετ’ αὐτὴν εἶδεν ὡς οἷόν τε αὐτῇ καὶ οὐκέτι ἐζήτησεν ἄλλα θεώρημα ἀποτελέσασα ἀγλαὸν καὶ χάριεν. καὶ εἴ τις βούλεται σύνεσίν τινα ἢ αἴσθησιν αὐτῇ διδόναι, οὐχ οἵαν λέγομεν ἐπὶ τῶν ἄλλων τὴν αἴσθησιν ἢ τὴν σύνεσιν, ἀλλ’ οἷον εἴ τις τὴν τοῦ ὕπνου τῇ τοῦ ἐγρηγορότος προσεικάσειε. θεωροῦσα γὰρ θεώρημα αὑτῆς ἀναπαύεται γενόμενον αὐτῇ ἐκ τοῦ ἐν αὑτῇ καὶ σὺν αὑτῇ μένειν καὶ θεώρημα εἶναι· καὶ θεωρία ἄψοφος, ἀμυδροτέρα δέ. ἑτέρα γὰρ αὐτῆς εἰς θέαν ἐναργεστέρα, ἡ δὲ εἴδωλον θεωρίας ἄλλης. ταύτῃ δὴ καὶ τὸ γεννηθὲν ὑπ’ αὐτῆς ἀσθενὲς παντάπασιν, ὅτι ἀσθενοῦσα θεωρία ἀσθενὲς θεώρημα ποιεῖ· ἐπεὶ καὶ ἄνθρωποι, ὅταν ἀσθενήσωσιν εἰς τὸ θεωρεῖν, σκιὰν θεωρίας καὶ λόγου τὴν πρᾶξιν ποιοῦνται. ὅτι γὰρ μὴ ἱκανὸν αὐτοῖς τὸ τῆς θεωρίας ὑπ’ ἀσθενείας ψυχῆς, λαβεῖν οὐ δυνάμενοι τὸ θέαμα ἱκανῶς καὶ διὰ τοῦτο οὐ πληρούμενοι, ἐφιέμενοι δὲ αὐτὸ ἰδεῖν, εἰς πρᾶξιν φέρονται, ἵνα ἴδωσιν, ὃ μὴ νῷ ἐδύναντο. ὅταν γοῦν ποιῶσι, καὶ αὐτοὶ ὁρᾶν βούλονται αὐτὸ καὶ θεωρεῖν καὶ αἰσθάνεσθαι καὶ τοὺς ἄλλους, ὅταν ἡ πρόθεσις αὐτοῖς ὡς οἷόν τε πρᾶξις ᾖ. πανταχοῦ δὴ ἀνευρήσομεν τὴν ποίησιν καὶ τὴν πρᾶξιν ἢ ἀσθένειαν θεωρίας ἢ παρακολούθημα· ἀσθένειαν μέν, εἰ μηδέν τις ἔχοι μετὰ τὸ πραχθέν, παρακολούθημα δέ, εἰ ἔχοι ἄλλο πρὸ τούτου κρεῖττον τοῦ ποιηθέντος θεωρεῖν. τίς γὰρ θεωρεῖν τὸ ἀληθινὸν δυνάμενος προηγουμένως ἔρχεται ἐπὶ τὸ εἴδωλον τοῦ ἀληθινοῦ; μαρτυροῦσι δὲ καὶ οἱ νωθέστεροι τῶν παίδων, οἳ πρὸς τὰς μαθήσεις καὶ θεωρίας ἀδυνάτως ἔχοντες ἐπὶ τὰς τέχνας καὶ τὰς ἐργασίας καταφέρονται.
Y si alguien le preguntara [a la naturaleza] por qué produce, si ella quisiera escuchar a quien pregunta y hablar, diría: «No había que preguntar, sino comprender también tú en silencio, como yo callo y no tengo costumbre de hablar. ¿Comprender qué? Que lo que llega a ser es objeto de mi visión mientras callo, objeto contemplado que llega a ser por naturaleza; y que a mí, nacida de una contemplación de esta clase, me corresponde tener una naturaleza amante de la contemplación; y lo que en mí contempla produce un objeto contemplado, así como los geómetras dibujan mientras contemplan. Pero yo no dibujo, sino que contemplo, y las líneas de los cuerpos se forman como si cayeran [de mí]. Y me sucede lo mismo que a mi madre y a los que me engendraron: también ellos proceden de una contemplación, y mi nacimiento [se debe a] ellos sin que hicieran nada; sino que, siendo ellos lógoi mayores y contemplándose a sí mismos, yo he sido engendrada». ¿Qué quiere decir esto? Que la llamada naturaleza, siendo un alma, engendro de un alma anterior que vive con más fuerza, tiene en sí misma una contemplación serena, no dirigida hacia lo alto ni tampoco ya hacia lo bajo; sino que, detenida en aquello en que está, en su propia quietud y en una especie de conciencia de sí, por esta comprensión y conciencia vio lo que viene después de ella, en la medida en que le era posible, y ya no buscó otras cosas, tras haber producido un objeto contemplado espléndido y lleno de gracia. Y si alguien quiere atribuirle cierta comprensión o percepción, no [ha de ser] como la percepción o la comprensión de que hablamos en los demás seres, sino como si se comparara la del que duerme con la del que está despierto. Pues, contemplando su objeto contemplado, reposa, [un objeto] que le ha nacido de permanecer en sí misma y consigo misma y de ser objeto contemplado; y es una contemplación silenciosa, aunque más tenue. Porque hay otra [contemplación] distinta de ella, más nítida para la visión, y esta es imagen de otra contemplación. Por eso también lo que ella engendra es enteramente débil, porque una contemplación debilitada produce un objeto contemplado débil. Así también los hombres, cuando son demasiado débiles para contemplar, hacen de la acción una sombra de la contemplación y del lógos. Pues como la contemplación no les basta a causa de la debilidad de su alma, al no poder captar suficientemente la visión y, por ello, no quedar colmados, pero deseando verla, se lanzan a la acción para ver lo que no podían [ver] con el intelecto. Por lo menos, cuando producen algo, quieren verlo ellos mismos, contemplarlo y percibirlo, y que también los demás [lo vean], cuando su propósito es, en lo posible, acción. En todas partes encontraremos, pues, que la producción y la acción son o una debilidad de la contemplación o un acompañamiento de ella: debilidad, si uno no tiene nada más después de lo realizado; acompañamiento, si tiene, antes que esto, otra cosa mejor que contemplar que lo producido. Pues ¿quién, pudiendo contemplar lo verdadero, se dirige en primer lugar a la imagen de lo verdadero? Dan testimonio de ello también los niños más torpes, que, siendo incapaces para los estudios y la contemplación, se rebajan a las artes y a los trabajos manuales.✦
Plotino hace hablar a la naturaleza en primera persona. Su «madre» y «los que la engendraron» son el Alma del mundo y los lógoi superiores de los que procede.
ἀλλὰ περὶ μὲν φύσεως εἰπόντες ὃν τρόπον θεωρία ἡ γέννησις, ἐπὶ τὴν ψυχὴν τὴν πρὸ ταύτης ἐλθόντες λέγωμεν, ὡς ἡ ταύτης θεωρία καὶ τὸ φιλομαθὲς καὶ τὸ ζητητικὸν καὶ ἡ ἐξ ὧν ἐγνώκει ὠδὶς καὶ τὸ πλῆρες πεποίηκεν αὐτὴν θεώρημα πᾶν γενομένην ἄλλο θεώρημα ποιῆσαι· οἷον ἡ τέχνη ποιεῖ, ὅταν ἑκάστη πλήρης ᾖ, ἄλλην οἵαν μικρὰν τέχνην ἐν παιδίῳ ἴνδαλμα ἔχοντι ἁπάντων· ἄλλως μέντοι ταῦτα ὥσπερ ἀμυδρὰ καὶ οὐ δυνάμενα βοηθεῖν ἑαυτοῖς θεάματα καὶ θεωρήματα. τὸ πρῶτον οὖν αὐτῆς ἄνω πρὸς τοῦ ἄνω ἀεὶ πληρούμενον καὶ ἐλλαμπόμενον μένει ἐκεῖ, τὸ δὲ τῇ τοῦ μεταλαβόντος πρώτῃ μεταλήψει μεταλαμβάνον πρόεισιν ἀεὶ ζωὴ ἐκ ζωῆς· ζωῆς ἐνέργεια γὰρ πανταχοῦ φθάνει καὶ οὐκ ἔστιν ὅτου ἀποστατεῖ. προιοῦσα μέντοι ἐᾷ τὸ ἑαυτῆς πρόσθεν μέρος οὗ καταλέλοιπε μένειν· ἀπολιποῦσα γὰρ τὸ πρόσθεν οὐκέτι ἔσται πανταχοῦ, ἀλλ’ ἐν ᾧ τελευτᾷ μόνον. οὐκ ἴσον δὲ τὸ προιὸν τῷ μείναντι. εἰ οὖν πανταχοῦ δεῖ γίνεσθαι καὶ μὴ εἶναι ὅπου μὴ τὴν ἐνέργειαν τὴν αὐτῆς ἀεί τε τὸ πρότερον ἕτερον τοῦ ὑστέρου, ἥκει δὲ ἡ ἐνέργεια ἐκ θεωρίας ἢ πράξεως, πρᾶξις δὲ οὔπω ἦν — οὐ γὰρ οἷόν τε πρὸ θεωρίας — ἀνάγκη ἀσθενεστέραν μὲν ἑτέραν ἑτέρας εἶναι, πᾶσαν δὲ θεωρίαν· ὥστε τὴν κατὰ τὴν θεωρίαν πρᾶξιν δοκοῦσαν εἶναι τὴν ἀσθενεστάτην θεωρίαν εἶναι· ὁμογενὲς γὰρ ἀεὶ δεῖ τὸ γεννώμενον εἶναι, ἀσθενέστερον μὴν τῷ ἐξίτηλον καταβαῖνον γίνεσθαι. ἀψοφητὶ μὲν δὴ πάντα, ὅτι μηδὲν ἐμφανοῦς καὶ τῆς ἔξωθεν θεωρίας ἢ πράξεως δεῖται, καὶ ψυχὴ δὲ ἡ θεωροῦσα καὶ τὸ οὕτως θεωρῆσαν ἅτε ἐξωτέρω καὶ οὐχ ὡσαύτως τῷ πρὸ αὐτῆς τὸ μετ’ αὐτὴν ποιεῖ καὶ θεωρία τὴν θεωρίαν ποιεῖ. καὶ γὰρ οὐκ ἔχει πέρας ἡ θεωρία οὐδὲ τὸ θεώρημα. διὰ τοῦτο δὲ πανταχοῦ. ποῦ γὰρ οὐχί; ἐπεὶ καὶ ἐν πάσῃ ψυχῇ τὸ αὐτό. οὐ γὰρ περιγέγραπται μεγέθει. οὐ μὴν ὡσαύτως ἐν πᾶσιν, ὥστε οὐδὲ ἐν παντὶ μέρει ψυχῆς ὁμοίως. διὸ ὁ ἡνίοχος τοῖς ἵπποις δίδωσιν ὃ εἶδεν, οἱ δὲ λαβόντες δῆλον ὅτι ὀρέγοιντο ἂν ὧν εἶδεν· ἔλαβον γὰρ οὐ πᾶν. ὀρεγόμενοι δὲ εἰ πράττοιεν, οὗ ὀρέγονται ἕνεκα πράττουσιν. ἦν δὲ θεώρημα καὶ θεωρία ἐκεῖνο.
Pero, habiendo dicho acerca de la naturaleza de qué modo la generación es contemplación, pasemos al alma anterior a ella y digamos cómo su contemplación, su amor por aprender, su afán de investigar, el dolor de parto [nacido] de lo que había conocido, y su plenitud la han hecho, convertida toda ella en objeto contemplado, producir otro objeto contemplado; tal como el arte, cuando cada uno está pleno, produce otro, como un arte pequeño en un niño que posee un reflejo de todo [su contenido]. Pero estas son, de otra manera, como visiones y objetos contemplados tenues e incapaces de valerse por sí mismos. Así pues, la parte primera de ella, que está arriba, colmada e iluminada siempre por lo de arriba, permanece allí; la otra, participando por la primera participación de la que participó, avanza siempre, vida desde vida; porque la actividad de la vida llega a todas partes y no hay lugar del que esté ausente. Pero, al avanzar, deja que su parte anterior permanezca donde la dejó; pues si abandonara lo anterior ya no estaría en todas partes, sino solo allí donde termina. Pero lo que avanza no es igual a lo que permaneció. Si, pues, debe llegar a estar en todas partes y no ha de haber [lugar] donde no [esté] su actividad, y siempre lo anterior es distinto de lo posterior, y la actividad procede de la contemplación o de la acción, pero la acción no existía todavía —pues no puede ser anterior a la contemplación—, es necesario que una [contemplación] sea más débil que otra, pero que toda sea contemplación; de modo que la que parece ser acción conforme a la contemplación es la contemplación más débil. Porque lo engendrado debe ser siempre del mismo género [que lo que engendra], aunque más débil, porque, al descender, se va desvaneciendo. Todo [sucede] en silencio, porque no necesita de ninguna contemplación o acción visible y exterior; y el alma que contempla, y lo que así contempló, como está más hacia fuera y no de igual modo que lo anterior a ella, produce lo que viene después de ella, y la contemplación produce la contemplación. Pues la contemplación no tiene límite, ni tampoco el objeto contemplado. Por eso [está] en todas partes. ¿Dónde, en efecto, no? Puesto que en toda alma está lo mismo, ya que no está circunscrito por una magnitud. Sin embargo, no está de igual modo en todas, de manera que tampoco [está] por igual en cada parte del alma. Por eso el auriga da a los caballos lo que vio, y ellos, al recibirlo, es evidente que desearán lo que vieron, pues no lo recibieron todo. Y si, deseando, actúan, actúan por causa de lo que desean. Pero eso era objeto contemplado y contemplación.✦
Alusión al mito del carro alado del Fedro de Platón (246a–248e): el auriga, la parte superior del alma, contempla las realidades de lo alto y da de comer a sus caballos lo que ha visto.
ἡ ἄρα πρᾶξις ἕνεκα θεωρίας καὶ θεωρήματος· ὥστε καὶ τοῖς πράττουσιν ἡ θεωρία τέλος, καὶ οἷον ἐξ εὐθείας ὃ μὴ ἠδυνήθησαν λαβεῖν τοῦτο περιπλανώμενοι ἑλεῖν ζητοῦσι. καὶ γὰρ αὖ ὅταν τύχωσιν οὗ βούλονται, ὃ γενέσθαι ἠθέλησαν, οὐχ ἵνα μὴ γνῶσιν, ἀλλ’ ἵνα γνῶσι καὶ παρὸν ἴδωσιν ἐν ψυχῇ, δῆλον ὅτι κείμενον θεατόν. ἐπεὶ καὶ ἀγαθοῦ χάριν πράττουσι· τοῦτο δὲ οὐχ ἵνα ἔξω αὐτῶν, οὐδ’ ἵνα μὴ ἔχωσιν, ἀλλ’ ἵνα ἔχωσι τὸ ἐκ τῆς πράξεως ἀγαθόν. τοῦτο δὲ ποῦ; ἐν ψυχῇ. ἀνέκαμψεν οὖν πάλιν ἡ πρᾶξις εἰς θεωρίαν· ὃ γὰρ ἐν ψυχῇ λαμβάνει λόγῳ οὔσῃ, τί ἂν ἄλλο ἢ λόγος σιωπῶν εἴη; καὶ μᾶλλον, ὅσῳ μᾶλλον. τότε γὰρ καὶ ἡσυχίαν ἄγει καὶ οὐδὲν ζητεῖ ὡς πληρωθεῖσα, καὶ ἡ θεωρία ἡ ἐν τῷ τοιούτῳ τῷ πιστεύειν ἔχειν εἴσω κεῖται. καὶ ὅσῳ ἐναργεστέρα ἡ πίστις, ἡσυχαιτέρα καὶ ἡ θεωρία, ᾗ μᾶλλον εἰς ἓν ἄγει, καὶ τὸ γινῶσκον ὅσῳ γινώσκει — ἤδη γὰρ σπουδαστέον — εἰς ἓν τῷ γνωσθέντι ἔρχεται. εἰ γὰρ δύο, τὸ μὲν ἄλλο, τὸ δὲ ἄλλο ἔσται· ὥστε οἷον παράκειται καὶ τὸ διπλοῦν τοῦτο οὔπω ᾠκείωται, οἷον ὅταν ἐνόντες λόγοι ἐν ψυχῇ μηδὲν ποιῶσι. διὸ δεῖ μὴ ἔξωθεν τὸν λόγον εἶναι, ἀλλ’ ἑνωθῆναι τῇ ψυχῇ τοῦ μανθάνοντος, ἕως ἂν οἰκεῖον εὕρῃ. ἡ μὲν οὖν ψυχή, ὅταν οἰκειωθῇ καὶ διατεθῇ ὁμοίως, προφέρει καὶ προχειρίζεται· ὃ γὰρ πρώτως εἶχε καὶ καταμανθάνει, καὶ τῇ προχειρίσει οἷον ἑτέρα αὑτῆς γίνεται, καὶ διανοουμένη βλέπει ὡς ἄλλο ὂν ἄλλο· καίτοι καὶ αὐτὴ λόγος ἦν καὶ οἷον νοῦς, ἀλλ’ ὁρῶν ἄλλο. ἔστι γὰρ οὐ πλήρης, ἀλλ’ ἐλλείπει τῷ πρὸ αὐτῆς· ὁρᾷ μέντοι καὶ αὐτὴ ἡσύχως ἃ προφέρει. ἃ μὲν γὰρ προήνεγκεν, οὐκέτι προφέρει, ἃ δὲ προφέρει, τῷ ἐλλιπεῖ προφέρει εἰς ἐπίσκεψιν καταμανθάνουσα ὃ ἔχει. ἐν δὲ τοῖς πρακτικοῖς ἐφαρμόττει ἃ ἔχει τοῖς ἔξω. καὶ τῷ μὲν μᾶλλον ἔχειν ἢ ἡ φύσις ἡσυχαιτέρα, καὶ τῷ πλέον θεωρητικὴ μᾶλλον, τῷ δὲ μὴ τελέως ἐφιεμένη μᾶλλον ἔχειν τὴν τοῦ θεωρηθέντος καταμάθησιν καὶ θεωρίαν τὴν ἐξ ἐπισκέψεως. καὶ ἀπολείπουσα δὲ καὶ ἐν ἄλλοις γινομένη, εἶτ’ ἐπανιοῦσα πάλιν, θεωρεῖ τῷ ἀπολειφθέντι αὑτῆς μέρει· ἡ δὲ στᾶσα ἐν αὑτῇ ἧττον τοῦτο ποιεῖ. διὸ ὁ σπουδαῖος λελόγισται ἤδη καὶ τὸ παρ’ αὑτοῦ πρὸς ἄλλον ἀποφαίνει· πρὸς δὲ αὑτὸν ὄψις. ἤδη γὰρ οὗτος πρὸς τὸ ἓν καὶ πρὸς τὸ ἥσυχον οὐ μόνον τῶν ἔξω, ἀλλὰ καὶ πρὸς αὑτόν, καὶ πάντα εἴσω.
La acción, por tanto, es por causa de la contemplación y del objeto contemplado; de modo que también para los que actúan la contemplación es el fin, y lo que no pudieron alcanzar en línea recta, eso buscan atraparlo dando un rodeo. Y, en efecto, cuando obtienen lo que quieren, lo que desearon que sucediera, no es para no conocerlo, sino para conocerlo y verlo presente en el alma; es evidente, [pues], que [lo quieren] como algo que yace allí para ser contemplado. Puesto que también actúan por causa de un bien; y esto no para que [ese bien] esté fuera de ellos, ni para no tenerlo, sino para tener el bien que [resulta] de la acción. ¿Y dónde [está] esto? En el alma. La acción, pues, se ha vuelto de nuevo hacia la contemplación; porque lo que [el alma] recibe en sí, siendo ella lógos, ¿qué otra cosa podría ser sino un lógos silencioso? Y [lo es] tanto más cuanto más [lógos es ella]. Porque entonces guarda quietud y no busca nada, como colmada, y la contemplación, en tal [estado], por la confianza de poseer, yace dentro. Y cuanto más nítida es la confianza, tanto más quieta es también la contemplación, en cuanto conduce más a la unidad; y lo que conoce, en la medida en que conoce —pues ya hay que hablar en serio—, llega a ser uno con lo conocido. Porque si son dos, lo uno será una cosa y lo otro otra; de modo que [lo conocido] está como yuxtapuesto, y esta dualidad no se ha hecho aún propia, como cuando los lógoi presentes en el alma no producen nada. Por eso el lógos no debe estar fuera, sino unirse al alma del que aprende, hasta que esta lo encuentre como propio. Así pues, el alma, cuando se ha apropiado [del lógos] y se ha dispuesto conforme a él, lo expresa y lo pone ante sí: pues lo que tenía primeramente también lo aprende a fondo, y al ponerlo ante sí se vuelve como distinta de él, y, al razonar, lo mira como una cosa distinta de otra. Y, sin embargo, también ella era lógos y como un intelecto, pero que ve otra cosa. Pues no está plena, sino que es deficiente respecto de lo anterior a ella; con todo, también ella ve en quietud lo que expresa. Porque lo que ya expresó, ya no lo expresa; y lo que expresa, lo expresa a causa de su deficiencia, para examinarlo, aprendiendo a fondo lo que tiene. En los [hombres] prácticos, en cambio, ajusta lo que tiene a las cosas exteriores. Y por tener más que la naturaleza, está más serena, y por tener más, es más contemplativa; pero, por no tener perfectamente, desea más el conocimiento profundo de lo contemplado y la contemplación que procede del examen. Y cuando se aparta y llega a estar entre otras cosas, y luego vuelve de nuevo, contempla con la parte de sí que se quedó atrás; pero la [alma] que se ha detenido en sí misma lo hace menos. Por eso el hombre de bien (spoudaîos) ya ha terminado de razonar, y lo que hay en él lo muestra a otro; pero respecto de sí mismo es visión. Pues este ya [está vuelto] hacia lo uno y hacia lo sereno, no solo de las cosas exteriores, sino también hacia sí mismo, y todo está dentro.✦
spoudaîos: «el hombre serio» o virtuoso, el sabio. Plotino juega con el «hablar en serio» (spoudázein) que contrapuso al juego en el cap. 1.
ὅτι μὲν οὖν πάντα τά τε ὡς ἀληθῶς ὄντα ἐκ θεωρίας καὶ θεωρία, καὶ τὰ ἐξ ἐκείνων γενόμενα θεωρούντων ἐκείνων καὶ αὐτὰ θεωρήματα, τὰ μὲν αἰσθήσει τὰ δὲ γνώσει ἢ δόξῃ, καὶ αἱ πράξεις τὸ τέλος ἔχουσιν εἰς γνῶσιν καὶ ἡ ἔφεσις γνώσεως καὶ αἱ γεννήσεις ἀπὸ θεωρίας εἰς ἀποτελεύτησιν εἴδους καὶ θεωρήματος ἄλλου, καὶ ὅλως μιμήματα ὄντα ἕκαστα τῶν ποιούντων θεωρήματα ποιεῖ καὶ εἴδη, καὶ αἱ γινόμεναι ὑποστάσεις μιμήσεις ὄντων οὖσαι τὰ ποιοῦντα δεικνῦσι τέλος ποιούμενα οὐ τὰς ποιήσεις οὐδὲ τὰς πράξεις, ἀλλὰ τὸ ἀποτέλεσμα ἵνα θεωρηθῇ, καὶ τοῦτο καὶ αἱ διανοήσεις ἰδεῖν θέλουσι καὶ ἔτι πρότερον αἱ αἰσθήσεις, αἷς τέλος ἡ γνῶσις, καὶ ἔτι πρὸ τούτων ἡ φύσις τὸ θεώρημα τὸ ἐν αὐτῇ καὶ τὸν λόγον ποιεῖ ἄλλον λόγον ἀποτελοῦσα, ὧν τὰ μὲν ἦν αὐτόθεν λαβεῖν, τὰ δ’ ὑπέμνησεν ὁ λόγος, δῆλόν που. ἐπεὶ κἀκεῖνο δῆλον, ὡς ἀναγκαῖον ἦν τῶν πρώτων ἐν θεωρίᾳ ὄντων καὶ τὰ ἄλλα πάντα ἐφίεσθαι τούτου, εἴπερ τέλος ἅπασιν ἡ ἀρχή. ἐπεὶ καί, ὅταν τὰ ζῷα γεννᾷ, οἱ λόγοι ἔνδον ὄντες κινοῦσι, καὶ ἔστιν ἐνέργεια θεωρίας τοῦτο καὶ ὠδὶς τοῦ πολλὰ ποιεῖν εἴδη καὶ πολλὰ θεωρήματα καὶ λόγων πληρῶσαι πάντα καὶ οἷον ἀεὶ θεωρεῖν· τὸ γὰρ ποιεῖν εἶναί τι εἶδός ἐστι ποιεῖν, τοῦτο δέ ἐστι πάντα πληρῶσαι θεωρίας. καὶ αἱ ἁμαρτίαι δέ, αἵ τε ἐν τοῖς γινομένοις αἵ τε ἐν τοῖς πραττομένοις, θεωρούντων εἰσὶν ἐκ τοῦ θεωρητοῦ παραφορά· καὶ ὅ γε κακὸς τεχνίτης ἔοικεν αἰσχρὰ εἴδη ποιοῦντι. καὶ οἱ ἔρωτες δὲ ἰδόντων καὶ πρὸς εἶδος σπευδόντων.
Así pues, [esto] es evidente: que todas las cosas, tanto los seres verdaderamente reales proceden de la contemplación y son contemplación, como las que han llegado a ser a partir de ellos, al contemplar aquellos, son también ellas objetos contemplados, unas para la sensación y otras para el conocimiento o la opinión; que las acciones tienen su fin en el conocimiento, y su aspiración es aspiración de conocimiento; que las generaciones parten de la contemplación y terminan en la plena realización de una forma y de otro objeto contemplado; y que, en general, siendo cada cosa imitación de lo que la produce, produce objetos contemplados y formas; y que las realidades (hypostáseis) que llegan a ser, siendo imitaciones de los seres, muestran que los productores tienen como fin no las producciones ni las acciones, sino el resultado, para que sea contemplado; y que esto quieren verlo también los pensamientos discursivos, y aún antes las sensaciones, cuyo fin es el conocimiento; y que aún antes que estas la naturaleza produce el objeto contemplado que está en ella y el lógos, realizando otro lógos. De estas cosas, unas se podían captar directamente y otras nos las ha recordado el razonamiento. Puesto que también esto es evidente: que era necesario, estando los primeros [principios] en contemplación, que todas las demás cosas aspiraran a ella, ya que para todas el fin es el principio. Pues también cuando los animales engendran son los lógoi que están dentro los que mueven, y esto es actividad de contemplación y dolor de parto por producir muchas formas y muchos objetos contemplados, y por llenarlo todo de lógoi y, por así decir, contemplar siempre: porque producir que algo sea es producir una forma, y esto es llenarlo todo de contemplación. Y también los errores, tanto los que se dan en lo que llega a ser como en lo que se hace, son un desvío de quienes contemplan respecto del objeto contemplado; y el mal artesano se parece a quien produce formas feas. También los amores son de quienes han visto y se apresuran hacia una forma.✦
hypóstasis (plural hypostáseis): «realidad subsistente», lo que tiene existencia propia. Aquí designa en sentido amplio las realidades que llegan a ser; la tradición posterior llamó «hipóstasis» a los tres principios de Plotino: lo Uno, el Intelecto y el Alma.
ταῦτα μὲν οὖν οὕτως. τῆς δὲ θεωρίας ἀναβαινούσης ἐκ τῆς φύσεως ἐπὶ ψυχὴν καὶ ἀπὸ ταύτης εἰς νοῦν καὶ ἀεὶ οἰκειοτέρων τῶν θεωριῶν γιγνομένων καὶ ἑνουμένων τοῖς θεωροῦσι καὶ ἐπὶ τῆς σπουδαίας ψυχῆς πρὸς τὸ αὐτὸ τῷ ὑποκειμένῳ ἰόντων τῶν ἐγνωσμένων ἅτε εἰς νοῦν σπευδόντων, ἐπὶ τούτου δηλονότι ἤδη ἓν ἄμφω οὐκ οἰκειώσει, ὥσπερ ἐπὶ τῆς ψυχῆς τῆς ἀρίστης, ἀλλ’ οὐσίᾳ καὶ τῷ ταὐτὸν τὸ εἶναι καὶ τὸ νοεῖν εἶναι. οὐ γὰρ ἔτι ἄλλο, τὸ δ’ ἄλλο· πάλιν γὰρ αὖ ἄλλο ἔσται, ὃ οὐκέτι ἄλλο καὶ ἄλλο. δεῖ οὖν τοῦτο εἶναι ἓν ὄντως ἄμφω· τοῦτο δέ ἐστι θεωρία ζῶσα, οὐ θεώρημα, οἷον τὸ ἐν ἄλλῳ. τὸ γὰρ ἐν ἄλλῳ ζῶν τι ἐκεῖνο, οὐκ αὐτοζῶν. εἰ οὖν ζήσεταί τι θεώρημα καὶ νόημα, δεῖ αὐτὸ ζωὴν εἶναι οὐ φυτικὴν οὐδὲ αἰσθητικὴν οὐδὲ ψυχικὴν τὴν ἄλλην. νοήσεις μὲν γάρ πως καὶ ἄλλαι· ἀλλ’ ἡ μὲν φυτικὴ νόησις, ἡ δὲ αἰσθητική, ἡ δὲ ψυχική. πῶς οὖν νοήσεις; ὅτι λόγοι. καὶ πᾶσα ζωὴ νόησίς τις, ἀλλὰ ἄλλη ἄλλης ἀμυδροτέρα, ὥσπερ καὶ ζωή. ἡ δὲ ἐναργεστέρα αὕτη καὶ πρώτη ζωὴ καὶ πρῶτος νοῦς εἷς. νόησις οὖν ἡ πρώτη πρώτη ζωὴ καὶ ζωὴ δευτέρα νόησις δευτέρα καὶ ἡ ἐσχάτη ζωὴ ἐσχάτη νόησις. πᾶσα οὖν ζωὴ ἡ τοῦ γένους τούτου καὶ νόησις. ἀλλὰ ζωῆς μὲν ἴσως διαφορὰς τάχα ἂν λέγοιεν ἄνθρωποι, νοήσεων δὲ οὐ λέγουσιν, ἀλλὰ τὰς μέν, τὰς δ’ ὅλως οὐ νοήσεις, ὅτι ὅλως τὴν ζωὴν ὅ τι ποτέ ἐστιν οὐ ζητοῦσιν. ἀλλ’ ἐκεῖνό γε ἐπισημαντέον, ὅτι πάλιν αὖ ὁ λόγος πάρεργον ἐνδείκνυται θεωρίας τὰ πάντα ὄντα. εἰ τοίνυν ἡ ζωὴ ἡ ἀληθεστάτη νοήσει ζωή ἐστιν, αὕτη δὲ ταὐτὸν τῇ ἀληθεστάτῃ νοήσει, ἡ ἀληθεστάτη νόησις ζῇ καὶ ἡ θεωρία καὶ τὸ θεώρημα τὸ τοιοῦτο ζῶν καὶ ζωὴ καὶ ἓν ὁμοῦ τὰ δύο. ἓν οὖν ὂν τὰ δύο πῶς αὖ πολλὰ τοῦτο τὸ ἕν; ἢ ὅτι οὐχ ἓν θεωρεῖ. ἐπεὶ καί, ὅταν τὸ ἓν θεωρῇ, οὐχ ὡς ἕν· εἰ δὲ μή, οὐ γίνεται νοῦς. ἀλλὰ ἀρξάμενος ὡς ἓν οὐχ ὡς ἤρξατο ἔμεινεν, ἀλλ’ ἔλαθεν ἑαυτὸν πολὺς γενόμενος, οἷον βεβαρημένος, καὶ ἐξείλιξεν αὑτὸν πάντα ἔχειν ἐθέλων — εἰ καὶ βέλτιον ἦν αὐτῷ μὴ ἐθελῆσαι τοῦτο, δεύτερον γὰρ ἐγένετο — οἷον κύκλος ἐξελίξας αὑτὸν γέγονε καὶ σχῆμα καὶ ἐπίπεδον καὶ περιφέρεια καὶ κέντρον καὶ γραμμαὶ καὶ τὰ μὲν ἄνω, τὰ δὲ κάτω· βελτίω μὲν ὅθεν, χείρω δὲ εἰς ὅ. τὸ γὰρ ἀφ’ οὗ οὐκ ἦν τοιοῦτον οἷον τὸ ἀφ’ οὗ καὶ εἰς ὅ, οὐδὲ αὖ τὸ ἀφ’ οὗ καὶ εἰς ὃ οἷον τὸ ἀφ’ οὗ μόνον. καὶ ἄλλως δὲ ὁ νοῦς οὐχ ἑνός τινος νοῦς, ἀλλὰ καὶ πᾶς· πᾶς δὲ ὢν καὶ πάντων. δεῖ οὖν αὐτὸν πάντα ὄντα καὶ πάντων καὶ τὸ μέρος αὐτοῦ ἔχειν πᾶν καὶ πάντα· εἰ δὲ μή, ἕξει τι μέρος οὐ νοῦν, καὶ συγκείσεται ἐξ οὐ νῶν, καὶ σωρός τις συμφορητὸς ἔσται ἀναμένων τὸ γενέσθαι νοῦς ἐκ πάντων. διὸ καὶ ἄπειρος οὗτος καί, εἴ τι ἀπ’ αὐτοῦ, οὐκ ἠλάττωται, οὔτε τὸ ἀπ’ αὐτοῦ, ὅτι πάντα καὶ αὐτό, οὔτε ἐκεῖνος ὁ ἐξ οὗ, ὅτι μὴ σύνθεσις ἦν ἐκ μορίων.
Esto, pues, es así. Ahora bien, al ascender la contemplación desde la naturaleza al alma, y desde esta al Intelecto (noûs), y al hacerse las contemplaciones cada vez más íntimas y unidas a los que contemplan —y, en el alma del hombre de bien, al avanzar lo conocido hacia la identidad con el sujeto, como que se apresura hacia el Intelecto—, es evidente que en este ya ambos son uno, no por apropiación, como en el alma mejor, sino por esencia y porque ser y pensar son lo mismo. Pues ya no [hay] lo uno por un lado y lo otro por otro; porque, de nuevo, habría otra cosa que ya no sería lo uno y lo otro. Es preciso, pues, que esto sea realmente uno, [siendo] ambos; y esto es contemplación viviente, no un objeto contemplado como el que está en otro. Porque lo que está en otro es viviente por ese otro, no viviente por sí mismo. Si, pues, un objeto contemplado y pensado ha de vivir, es preciso que sea vida, no la vegetativa ni la sensitiva ni la otra, la anímica. Porque también las otras son, de algún modo, pensamientos; pero uno es pensamiento vegetativo, otro sensitivo, otro anímico. ¿Cómo, pues, son pensamientos? Porque son lógoi. Y toda vida es un pensamiento, aunque uno es más tenue que otro, como también [sucede con] la vida. Pero esta es la más nítida, y es la vida primera y el Intelecto primero, que son uno. Así pues, el pensamiento primero es vida primera, y la vida segunda es pensamiento segundo, y la vida última es pensamiento último. Toda vida, pues, de este género es también pensamiento. Pero quizá los hombres hablen de diferencias de vida, mientras que de pensamientos no hablan, sino que a unos [los llaman pensamientos] y a otros no los consideran pensamientos en absoluto, porque no investigan en absoluto qué es la vida. Pero hay que señalar esto: que, de nuevo, el razonamiento muestra que todos los seres son un subproducto de la contemplación. Si, por tanto, la vida más verdadera es vida por el pensamiento, y esta es lo mismo que el pensamiento más verdadero, el pensamiento más verdadero vive, y la contemplación y el objeto contemplado de tal clase son viviente y vida, y los dos son uno a la vez. Siendo, pues, uno los dos, ¿cómo es a su vez múltiple este uno? Porque no contempla [algo] uno. Puesto que, incluso cuando contempla lo Uno, no [lo contempla] como uno; si no, no llega a ser Intelecto. Sino que, habiendo empezado como uno, no permaneció como empezó, sino que, sin darse cuenta, se hizo múltiple, como cargado de peso, y se desplegó a sí mismo queriendo tenerlo todo —¡aunque mejor le habría sido no quererlo, pues se convirtió en segundo!—, como un círculo que, al desplegarse, se ha convertido en figura, superficie, circunferencia, centro y radios, unas cosas arriba y otras abajo: mejor aquello de donde [parte], peor aquello hacia donde [va]. Pues el «de donde» no era tal como el «de donde y hacia donde», ni, a su vez, el «de donde y hacia donde» como el «de donde» solo. Y, por otra parte, el Intelecto no es intelecto de algo uno, sino que es también total; y, siendo total, es también [intelecto] de todas las cosas. Es preciso, pues, que él, siendo todas las cosas y de todas ellas, tenga también su parte que lo contenga todo y todas las cosas; si no, tendrá alguna parte que no sea intelecto, y estará compuesto de no-intelectos, y será un montón amontonado que espera llegar a ser intelecto a partir de todas las cosas. Por eso también es infinito, y, si algo [procede] de él, no se ha disminuido: ni lo que [procede] de él, porque también es todas las cosas, ni aquel de quien procede, porque no era una composición de partes.✦
noûs: «Intelecto», la segunda realidad en el sistema de Plotino, en la que pensar y ser se identifican y que contiene en sí todas las formas inteligibles.
Eco de Parménides (fr. 3): «pues lo mismo es pensar y ser».
οὗτος μὲν οὖν τοιοῦτος· διὸ οὐ πρώτως, ἀλλὰ δεῖ εἶναι τὸ ἐπέκεινα αὐτοῦ, οὗπερ χάριν καὶ οἱ πρόσθεν λόγοι, πρῶτον μέν, ὅτι πλῆθος ἑνὸς ὕστερον· καὶ ἀριθμὸς δὲ οὗτος, ἀριθμοῦ δὲ ἀρχὴ καὶ τοῦ τοιούτου τὸ ὄντως ἕν· καὶ οὗτος νοῦς καὶ νοητὸν ἅμα, ὥστε δύο ἅμα. εἰ δὲ δύο, δεῖ τὸ πρὸ τοῦ δύο λαβεῖν. τί οὖν; νοῦς μόνον; ἀλλὰ παντὶ νῷ συνέζευκται τὸ νοητόν· εἰ οὖν δεῖ μὴ συνεζεῦχθαι τὸ νοητόν, οὐδὲ νοῦς ἔσται. εἰ οὖν μὴ νοῦς, ἀλλ’ ἐκφεύξεται τὰ δύο, τὸ πρότερον τῶν δύο τούτων ἐπέκεινα δεῖ νοῦ εἶναι. τί οὖν κωλύει τὸ νοητὸν αὐτὸ εἶναι; ἢ ὅτι καὶ τὸ νοητὸν συνέζευκται τῷ νῷ. εἰ οὖν μήτε νοῦς μήτε νοητὸν εἴη, τί ἂν εἴη; ἐξ οὗ ὁ νοῦς καὶ τὸ σὺν αὐτῷ νοητὸν φήσομεν. τί οὖν τοῦτο καὶ ποῖόν τι αὐτὸ φαντασθησόμεθα; καὶ γὰρ αὖ ἢ νοοῦν ἔσται ἢ ἀνόητόν τι. νοοῦν μὲν οὖν νοῦς, ἀνόητον δὲ ἀγνοήσει καὶ ἑαυτό· ὥστε τί σεμνόν; οὐδὲ γάρ, εἰ λέγοιμεν τὸ ἀγαθὸν εἶναι καὶ ἁπλούστατον εἶναι, δῆλόν τι καὶ σαφὲς ἐροῦμεν τὸ ἀληθὲς λέγοντες, ἕως ἂν μὴ ἔχωμεν ἐπὶ τί ἐρείδοντες τὴν διάνοιαν λέγομεν. καὶ γὰρ αὖ τῆς γνώσεως διὰ νοῦ τῶν ἄλλων γιγνομένης καὶ τῷ νῷ νοοῦν τι γιγνώσκειν δυναμένων ὑπερβεβηκὸς τοῦτο τὴν νοῦ φύσιν τίνι ἂν ἁλίσκοιτο ἐπιβολῇ ἀθρόᾳ; πρὸς ὃ δεῖ σημᾶναι, ὅπως οἷόν τε· τῷ ἐν ἡμῖν ὁμοίῳ φήσομεν. ἔστι γάρ τι καὶ παρ’ ἡμῖν αὐτοῦ ἢ οὐκ ἔστιν, ὅπου μὴ ἔστιν, οἷς ἔστι μετέχειν αὐτοῦ. τῷ γὰρ πανταχοῦ παραστήσας ὁπουοῦν τὸ δυνάμενον ἔχειν ἔχεις ἐκεῖθεν· ὥσπερ εἰ φωνῆς κατεχούσης ἐρημίαν καὶ μετὰ τῆς ἐρημίας καὶ ἀνθρώπους ἐν ὁτῳοῦν τοῦ ἐρήμου στήσας οὖς τὴν φωνὴν κομιῇ πᾶσαν καὶ αὖ οὐ πᾶσαν. τί οὖν ἐστιν ὃ κομιούμεθα νοῦν παραστησάμενοι; ἢ δεῖ τὸν νοῦν οἷον εἰς τοὐπίσω ἀναχωρεῖν καὶ οἷον ἑαυτὸν ἀφέντα τοῖς εἰς ὄπισθεν αὐτοῦ ἀμφίστομον ὄντα κἀκεῖ, εἰ ἐθέλει ἐκεῖνο ὁρᾶν, μὴ πάντα νοῦν εἶναι. ἔστι μὲν γὰρ αὐτὸς ζωὴ πρώτη, ἐνέργεια οὖσα ἐν διεξόδῳ τῶν πάντων· διεξόδῳ δὲ οὐ τῇ διεξιούσῃ, ἀλλὰ τῇ διεξελθούσῃ. εἴπερ οὖν καὶ ζωή ἐστι καὶ διέξοδός ἐστι καὶ πάντα ἀκριβῶς καὶ οὐχ ὁλοσχερῶς ἔχει — ἀτελῶς γὰρ ἂν καὶ ἀδιαρθρώτως ἔχοι — ἀνάγκη ἔκ τινος ἄλλου αὐτὸν εἶναι, ὃ οὐκέτι ἐν διεξόδῳ, ἀλλὰ ἀρχὴ διεξόδου καὶ ἀρχὴ ζωῆς καὶ ἀρχὴ νοῦ καὶ τῶν πάντων. οὐ γὰρ ἀρχὴ τὰ πάντα, ἀλλ’ ἐξ ἀρχῆς τὰ πάντα· αὐτὴ δὲ οὐκέτι τὰ πάντα οὐδέ τι τῶν πάντων, ἵνα γεννήσῃ τὰ πάντα, καὶ ἵνα μὴ πλῆθος ᾖ, ἀλλὰ τοῦ πλήθους ἀρχή· τοῦ γὰρ γεννηθέντος πανταχοῦ τὸ γεννῶν ἁπλούστερον. εἰ οὖν τοῦτο νοῦν ἐγέννησεν, ἁπλούστερον νοῦ δεῖ αὐτὸ εἶναι. εἰ δέ τις οἴοιτο αὐτὸ τὸ ἓν καὶ τὰ πάντα εἶναι, ἤτοι καθ’ ἓν ἕκαστον τῶν πάντων ἐκεῖνο ἔσται ἢ ὁμοῦ πάντα. εἰ μὲν οὖν ὁμοῦ πάντα συνηθροισμένα, ὕστερον ἔσται τῶν πάντων· εἰ δὲ πρότερον τῶν πάντων, ἄλλα μὲν τὰ πάντα, ἄλλο δὲ αὐτὸ ἔσται τῶν πάντων· εἰ δὲ ἅμα καὶ αὐτὸ καὶ τὰ πάντα, οὐκ ἀρχὴ ἔσται. δεῖ δὲ αὐτὸ ἀρχὴν εἶναι καὶ εἶναι πρὸ πάντων, ἵνα ᾖ μετ’ αὐτὸ καὶ τὰ πάντα. τὸ δὲ καθ’ ἕκαστον τῶν πάντων πρῶτον μὲν τὸ αὐτὸ ἔσται ὁτιοῦν ὁτῳοῦν, ἔπειτα ὁμοῦ πάντα, καὶ οὐδὲν διακρινεῖ. καὶ οὕτως οὐδὲν τῶν πάντων, ἀλλὰ πρὸ τῶν πάντων.
Tal es, pues, este [Intelecto]; por eso no es lo primero, sino que debe existir lo que está más allá de él —por causa de lo cual [se hicieron] también los razonamientos anteriores—. En primer lugar, porque la multiplicidad es posterior a lo uno; y este [Intelecto] es número, mientras que el principio del número y de lo que es tal es lo realmente Uno (tò hén); y este es a la vez Intelecto e inteligible, de modo que es dos a la vez. Y si es dos, hay que captar lo que es anterior al dos. ¿Qué es, pues? ¿Solo Intelecto? Pero a todo intelecto está unido el inteligible; si, pues, no debe estar unido el inteligible, tampoco será intelecto. Si, pues, no es intelecto, sino que escapará a la dualidad, lo anterior a estos dos debe estar más allá del Intelecto. ¿Qué impide, entonces, que sea el inteligible mismo? Que también el inteligible está unido al Intelecto. Si, pues, no fuera ni intelecto ni inteligible, ¿qué sería? Diremos que es aquello de lo que [proceden] el Intelecto y el inteligible que está con él. ¿Qué es, pues, esto, y cómo nos lo representaremos? Pues, a su vez, o será algo que piensa o algo que no piensa. Si piensa, será intelecto; si no piensa, se ignorará incluso a sí mismo; y entonces, ¿qué tiene de venerable? Porque ni siquiera si dijéramos que es el Bien (agathón) y que es lo más simple diríamos algo claro y manifiesto, aunque digamos la verdad, mientras no tengamos aquello en que apoyamos el pensamiento al hablar. Porque, además, como el conocimiento de las demás cosas se produce mediante el Intelecto, y por el Intelecto podemos conocer algo con el intelecto, esto que ha sobrepasado la naturaleza del Intelecto, ¿con qué aprehensión simultánea podría ser captado? A esto hay que responder, dándolo a entender en la medida en que sea posible: diremos que con lo que hay en nosotros semejante a él. Pues hay algo de él también en nosotros; o, mejor, no hay [lugar] donde no esté, para quienes pueden participar de él. Porque, coloques donde coloques, ante lo que está en todas partes, aquello que es capaz de recibirlo, recibes de allí. Es como si una voz ocupara un desierto, y junto con el desierto también a unos hombres: si colocas un oído en cualquier punto del desierto, recibirá la voz entera y, a la vez, no entera. ¿Qué es, pues, lo que recibiremos al colocar [ante él] el intelecto? Más bien, el intelecto debe como retroceder hacia atrás y, como entregándose a lo que está a sus espaldas —pues mira en dos direcciones—, también allí, si quiere ver aquello, no ser enteramente intelecto. Porque él mismo es la vida primera, siendo una actividad que recorre todas las cosas; un recorrido no que las está recorriendo, sino que ya las ha recorrido. Si, pues, es vida, y es recorrido, y lo tiene todo con exactitud y no de modo global —pues [entonces] lo tendría imperfecta e inarticuladamente—, es necesario que proceda de algún otro que ya no esté en recorrido, sino que sea principio del recorrido, principio de la vida, principio del Intelecto y de todas las cosas. Porque el principio no es todas las cosas, sino que todas las cosas proceden del principio; y este ya no es todas las cosas, ni ninguna de todas ellas, para poder engendrar todas las cosas y para no ser multiplicidad, sino principio de la multiplicidad: porque lo que engendra es siempre más simple que lo engendrado. Si, pues, esto engendró el Intelecto, es preciso que sea más simple que el Intelecto. Y si alguien pensara que lo Uno mismo es también todas las cosas, o bien aquello será cada una de todas las cosas, una por una, o bien todas juntas. Si es todas juntas, reunidas, será posterior a todas las cosas; si es anterior a todas las cosas, todas las cosas serán una cosa y él otra distinta de todas ellas; y si él y todas las cosas son a la vez, no será principio. Pero es preciso que sea principio y que sea antes que todas las cosas, para que también todas las cosas sean después de él. Y [si es] cada una de todas las cosas, en primer lugar cualquier cosa será idéntica a cualquier otra, y luego todas estarán juntas, y nada las distinguirá. Así pues, no es ninguna de todas las cosas, sino anterior a todas las cosas.✦
tò hén: «lo Uno», el primer principio, absolutamente simple, del que todo procede y que está más allá del Intelecto y del ser.
agathón: «el Bien»; Plotino identifica lo Uno con el Bien de la República de Platón.
τί δὴ ὄν; δύναμις τῶν πάντων· ἧς μὴ οὔσης οὐδ’ ἂν τὰ πάντα, οὐδ’ ἂν νοῦς ζωὴ ἡ πρώτη καὶ πᾶσα. τὸ δὲ ὑπὲρ τὴν ζωὴν αἴτιον ζωῆς· οὐ γὰρ ἡ τῆς ζωῆς ἐνέργεια τὰ πάντα οὖσα πρώτη, ἀλλ’ ὥσπερ προχυθεῖσα αὐτὴ οἷον ἐκ πηγῆς. νόησον γὰρ πηγὴν ἀρχὴν ἄλλην οὐκ ἔχουσαν, δοῦσαν δὲ ποταμοῖς πᾶσιν αὑτήν, οὐκ ἀναλωθεῖσαν τοῖς ποταμοῖς, ἀλλὰ μένουσαν αὐτὴν ἡσύχως, τοὺς δὲ ἐξ αὐτῆς προεληλυθότας πρὶν ἄλλον ἄλλῃ ῥεῖν ὁμοῦ συνιόντας ἔτι, ἤδη δὲ οἷον ἑκάστους εἰδότας οἷ ἀφήσουσιν αὑτῶν τὰ ῥεύματα· ἢ ζωὴν φυτοῦ μεγίστου διὰ παντὸς ἐλθοῦσαν ἀρχῆς μενούσης καὶ οὐ σκεδασθείσης περὶ πᾶν αὐτῆς οἷον ἐν ῥίζῃ ἱδρυμένης. αὕτη τοίνυν παρέσχε μὲν τὴν πᾶσαν ζωὴν τῷ φυτῷ τὴν πολλήν, ἔμεινε δὲ αὐτὴ οὐ πολλὴ οὖσα, ἀλλ’ ἀρχὴ τῆς πολλῆς. καὶ θαῦμα οὐδέν. ἢ καὶ θαῦμα, πῶς τὸ πλῆθος τῆς ζωῆς ἐξ οὐ πλήθους ἦν, καὶ οὐκ ἦν τὸ πλῆθος, εἰ μὴ πρὸ τοῦ πλήθους ἦν ὃ μὴ πλῆθος ἦν. οὐ γὰρ μερίζεται εἰς τὸ πᾶν ἡ ἀρχή· μερισθεῖσα γὰρ ἀπώλεσεν ἂν καὶ τὸ πᾶν, καὶ οὐδ’ ἂν ἔτι ἐγένετο μὴ μενούσης τῆς ἀρχῆς ἐφ’ ἑαυτῆς ἑτέρας οὔσης. διὸ καὶ ἡ ἀναγωγὴ πανταχοῦ ἐφ’ ἕν. καὶ ἐφ’ ἑκάστου μέν τι ἕν, εἰς ὃ ἀνάξεις, καὶ τὸ δὲ πᾶν εἰς ἓν τὸ πρὸ αὐτοῦ, οὐχ ἁπλῶς ἕν, ἕως ἄν τις ἐπὶ τὸ ἁπλῶς ἓν ἔλθῃ· τοῦτο δὲ οὐκέτι ἐπ’ ἄλλο. ἀλλ’ εἰ μὲν τὸ τοῦ φυτοῦ ἕν — τοῦτο δὲ ἡ ἀρχὴ ἡ μένουσα — καὶ τὸ ζῴου ἓν καὶ τὸ ψυχῆς ἓν καὶ τὸ παντὸς ἓν λαμβάνοι, λαμβάνει ἑκασταχοῦ τὸ δυνατώτατον καὶ τὸ τίμιον· εἰ δὲ τὸ τῶν κατὰ ἀλήθειαν ὄντων ἕν, τὴν ἀρχὴν καὶ πηγὴν καὶ δύναμιν, λαμβάνοι, ἀπιστήσωμεν καὶ τὸ μηδὲν ὑπονοήσωμεν; ἢ ἔστι μὲν μηδὲν τούτων ὧν ἐστιν ἀρχή, τοιοῦτο μέντοι, οἷον μηδενὸς αὐτοῦ κατηγορεῖσθαι δυναμένου, μὴ ὄντος, μὴ οὐσίας, μὴ ζωῆς, τὸ ὑπὲρ πάντα ταῦτα εἶναι. εἰ δὲ ἀφελὼν τὸ εἶναι λαμβάνοις, θαῦμα ἕξεις. καὶ βαλὼν πρὸς αὐτὸ καὶ τυχὼν ἐν τοῖς αὐτοῦ ἀναπαυσάμενος συννόει μᾶλλον τῇ προσβολῇ συνείς, συνορῶν δὲ τὸ μέγα αὐτοῦ τοῖς μετ’ αὐτὸ δι’ αὐτὸ οὖσιν.
¿Qué es, entonces? La potencia de todas las cosas; si ella no existiera, tampoco existirían todas las cosas, ni el Intelecto, vida primera y total. Y lo que está por encima de la vida es causa de la vida; pues la actividad de la vida, que es todas las cosas, no es lo primero, sino que ella misma ha brotado como de una fuente. Imagina, en efecto, una fuente que no tiene otro principio, sino que se da a sí misma a todos los ríos sin agotarse por los ríos, sino permaneciendo ella misma en quietud; y [los ríos] que de ella han salido, antes de fluir cada uno por su lado, están todavía juntos, aunque cada uno sabe ya, por así decir, hacia dónde dejará correr sus aguas. O [imagina] la vida de una planta inmensa, que la recorre toda mientras su principio permanece y no se dispersa por toda ella, como asentado en la raíz. Este [principio], pues, ha dado a la planta toda su vida, la múltiple, pero él ha permanecido, no siendo múltiple, sino principio de la [vida] múltiple. Y no hay en ello nada de asombroso. O, más bien, sí lo hay: cómo la multiplicidad de la vida procedía de lo que no es multiplicidad, y cómo no existiría la multiplicidad si antes de la multiplicidad no existiera lo que no es multiplicidad. Pues el principio no se divide en el todo; porque, si se dividiera, destruiría también el todo, y [el todo] ni siquiera habría llegado a ser si el principio no permaneciera en sí mismo, siendo distinto [de él]. Por eso también la reconducción es en todas partes hacia lo uno. Y en cada cosa hay algo uno al que la reconducirás; y el todo, a lo uno anterior a él, que no es uno absolutamente, hasta que se llegue a lo absolutamente Uno; y esto ya no [se reconduce] a otra cosa. Pero si uno toma lo uno de la planta —esto es, el principio que permanece—, lo uno del animal, lo uno del alma y lo uno del universo, toma en cada caso lo más poderoso y lo más valioso; y si toma lo uno de los seres verdaderamente reales, su principio, su fuente y su potencia, ¿vamos a desconfiar y a sospechar que es nada? Ciertamente, no es nada de aquello de lo que es principio, pero es tal que, sin que nada pueda predicarse de él —ni ser, ni esencia, ni vida—, está por encima de todo eso. Y si lo captas quitándole el ser, te llenarás de asombro. Y lanzándote hacia él, y alcanzándolo, y reposando en lo que es suyo, compréndelo cada vez más, captándolo por contacto, y contempla su grandeza a través de las cosas que vienen después de él y existen por él.✦
«Potencia» (dýnamis) no significa aquí mera posibilidad, sino poder productor desbordante del que todo procede.
«Ni esencia»: eco de Platón, República 509b, donde el Bien está «más allá de la esencia».
ἔτι δὲ καὶ ὧδε· ἐπεὶ γὰρ ὁ νοῦς ἐστιν ὄψις τις καὶ ὄψις ὁρῶσα, δύναμις ἔσται εἰς ἐνέργειαν ἐλθοῦσα. ἔσται τοίνυν τὸ μὲν ὕλη, τὸ δὲ εἶδος αὐτοῦ, οἷον καὶ ἡ κατ’ ἐνέργειαν ὅρασις ὕλη δὲ ἡ ἐν νοητοῖς. ἐπεὶ καὶ ἡ ὅρασις ἡ κατ’ ἐνέργειαν διττὸν ἔχει· πρὶν γοῦν ἰδεῖν ἓν ἦν. τὸ οὖν ἓν δύο γέγονε καὶ τὰ δύο ἕν. τῇ μὲν οὖν ὁράσει ἡ πλήρωσις παρὰ τοῦ αἰσθητοῦ καὶ ἡ οἷον τελείωσις, τῇ δὲ τοῦ νοῦ ὄψει τὸ ἀγαθὸν τὸ πληροῦν. εἰ γὰρ αὐτὸς τὸ ἀγαθόν, τί ἔδει ὁρᾶν ἢ ἐνεργεῖν ὅλως; τὰ μὲν γὰρ ἄλλα περὶ τὸ ἀγαθὸν καὶ διὰ τὸ ἀγαθὸν ἔχει τὴν ἐνέργειαν, τὸ δὲ ἀγαθὸν οὐδενὸς δεῖται· διὸ οὐδὲν ἔσται αὐτῷ ἢ αὐτό. φθεγξάμενος οὖν τὸ ἀγαθὸν μηδὲν ἔτι προσνόει· ἐὰν γάρ τι προσθῇς, ὅσῳ προσέθηκας ὁτιοῦν, ἐνδεὲς ποιήσεις. διὸ οὐδὲ τὸ νοεῖν, ἵνα καὶ μὴ ἄλλο, καὶ ποιήσῃς δύο, νοῦν καὶ ἀγαθόν. ὁ μὲν γὰρ νοῦς τοῦ ἀγαθοῦ, τὸ δ’ ἀγαθὸν οὐ δεῖται ἐκείνου· ὅθεν καὶ τυγχάνων τοῦ ἀγαθοῦ ἀγαθοειδὲς γίνεται καὶ τελειοῦται παρὰ τοῦ ἀγαθοῦ, τοῦ μὲν εἴδους τοῦ ἐπ’ αὐτῷ παρὰ τοῦ ἀγαθοῦ ἥκοντος ἀγαθοειδῆ ποιοῦντος. οἷον δὲ ἐνορᾶται ἐπ’ αὐτῷ ἴχνος τοῦ ἀγαθοῦ, τοιοῦτον τὸ ἀρχέτυπον ἐννοεῖν προσήκει τὸ ἀληθινὸν ἐκείνου ἐνθυμηθέντα ἐκ τοῦ ἐπὶ τῷ νῷ ἐπιθέοντος ἴχνους. τὸ μὲν οὖν ἐπ’ αὐτῷ ἴχνος αὑτοῦ τῷ νῷ ἐνορῶντι ἔδωκεν ἔχειν· ὥστε ἐν μὲν τῷ νῷ ἡ ἔφεσις καὶ ἐφιέμενος ἀεὶ καὶ ἀεὶ τυγχάνων, ἐκεῖ δὲ οὔτε ἐφιέμενος· τίνος γάρ; οὔτε τυγχάνων· οὐδὲ γὰρ ἐφίετο. οὐ τοίνυν οὐδὲ νοῦς· ἔφεσις γὰρ καὶ ἐν τούτῳ καὶ σύννευσις πρὸς τὸ εἶδος αὐτοῦ. τοῦ δὴ νοῦ καλοῦ ὄντος καὶ πάντων καλλίστου, ἐν φωτὶ καθαρῷ καὶ αὐγῇ καθαρᾷ κειμένου καὶ τὴν τῶν ὄντων περιλαβόντος φύσιν, οὗ καὶ ὁ καλὸς οὗτος κόσμος σκιὰ καὶ εἰκών, καὶ ἐν πάσῃ ἀγλαίᾳ κειμένου, ὅτι μηδὲν ἀνόητον μηδὲ σκοτεινὸν μηδ’ ἄμετρον ἐν αὐτῷ, ζῶντος ζωὴν μακαρίαν, θάμβος μὲν ἂν ἔχοι τὸν ἰδόντα καὶ τοῦτον καὶ ὡς χρὴ εἰς αὐτὸν εἰσδύντα καὶ αὐτοῦ γενόμενον ἕνα. ὡς δὴ ὁ ἀναβλέψας εἰς τὸν οὐρανὸν καὶ τὸ τῶν ἄστρων φέγγος ἰδὼν τὸν ποιήσαντα ἐνθυμεῖται καὶ ζητεῖ, οὕτω χρὴ καὶ τὸν νοητὸν κόσμον ὃς ἐθεάσατο καὶ ἐνεῖδε καὶ ἐθαύμασε τὸν κἀκείνου ποιητὴν τίς ἄρα ὁ τοιοῦτον ὑποστήσας ζητεῖν, ἢ ποῦ ἢ πῶς, ὁ τοιοῦτον παῖδα γεννήσας νοῦν, κόρον καλὸν καὶ παρ’ αὐτοῦ γενόμενον κόρον. πάντως τοι οὔτε νοῦς ἐκεῖνος οὔτε κόρος, ἀλλὰ καὶ πρὸ νοῦ καὶ κόρου· μετὰ γὰρ αὐτὸν νοῦς καὶ κόρος, δεηθέντα καὶ κεκορέσθαι καὶ νενοηκέναι· ἃ πλησίον μέν ἐστι τοῦ ἀνενδεοῦς καὶ τοῦ νοεῖν οὐδὲν δεομένου, πλήρωσιν δὲ ἀληθινὴν καὶ νόησιν ἔχει, ὅτι πρώτως ἔχει. τὸ δὲ πρὸ αὐτῶν οὔτε δεῖται οὔτε ἔχει· ἢ οὐκ ἂν τὸ ἀγαθὸν ἦν.
Y además, también así: puesto que el Intelecto es una visión, y una visión que ve, será una potencia que ha pasado al acto. Habrá, pues, en él algo como materia y algo como forma, tal como [sucede en] la visión en acto; pero la materia [es aquí la] que hay en los inteligibles. Porque también la visión en acto es doble: antes de ver, al menos, era una. Así, lo uno se ha hecho dos, y los dos, uno. Ahora bien, para la vista, la plenitud y una especie de perfección [vienen] de lo sensible; para la visión del Intelecto, lo que la colma es el Bien. Pues si él mismo fuera el Bien, ¿qué necesidad tendría de ver o, en general, de actuar? Porque las demás cosas tienen su actividad en torno al Bien y por causa del Bien, pero el Bien no necesita de nada; por eso no tendrá nada sino a sí mismo. Así pues, habiendo pronunciado «el Bien», no le añadas nada más con el pensamiento; pues si le añades algo, en la medida en que le añadas cualquier cosa, lo harás deficiente. Por eso [no le añadas] ni siquiera el pensar, para no añadirle algo distinto y hacer dos: Intelecto y Bien. Pues el Intelecto necesita del Bien, pero el Bien no necesita de él; por eso, al alcanzar el Bien, [el Intelecto] adquiere la forma del bien y se perfecciona por el Bien, ya que la forma que hay en él, viniendo del Bien, le da forma de bien. Y tal como se ve en él una huella del Bien, así conviene concebir el arquetipo, formándose una idea de aquel verdadero a partir de la huella que se posa sobre el Intelecto. Así pues, [el Bien] dio al Intelecto, al contemplarlo, la huella de sí mismo que hay en él para que la tuviera; de modo que en el Intelecto está el deseo, y [el Intelecto] siempre desea y siempre alcanza; pero aquel ni desea —¿qué podría desear?— ni alcanza, pues tampoco deseaba. Por tanto, tampoco es Intelecto, porque en este hay deseo y tendencia hacia su forma. Siendo, pues, el Intelecto bello, y el más bello de todos, que yace en una luz pura y en un resplandor puro y abarca la naturaleza de los seres —de la cual también este bello mundo es sombra e imagen—, que yace en todo esplendor, porque nada hay en él carente de intelecto, ni oscuro, ni desmedido, y que vive una vida bienaventurada, el asombro se apoderaría de quien lo viera, y también de quien, como es debido, penetrara en él y se hiciera uno con él. Pues así como quien alza los ojos al cielo y ve el brillo de las estrellas piensa en quien lo hizo y lo busca, así también es preciso que quien ha contemplado el mundo inteligible, lo ha mirado por dentro y lo ha admirado, busque también a su hacedor: quién es el que ha dado existencia a algo así, o dónde o cómo, el que ha engendrado un hijo tal, el Intelecto, un hermoso muchacho (kóros), un muchacho hecho de saciedad (kóros) que procede de él. Ciertamente, aquel no es ni Intelecto ni saciedad, sino anterior al Intelecto y a la saciedad; pues después de él vienen el Intelecto y la saciedad, que han necesitado saciarse y pensar. Estos están cerca de lo que no carece de nada y de lo que no necesita pensar, pero tienen una plenitud y un pensamiento verdaderos, porque los tienen primeramente. Pero lo que está antes de ellos ni necesita ni tiene; de lo contrario, no sería el Bien.✦
Juego de palabras intraducible: kóros significa «muchacho» y también «saciedad». Plotino alude a la etimología de Crono que da Platón en el Crátilo (396b), donde el nombre se explica como el «kóros [pureza, saciedad] del intelecto»; Crono, hijo de Urano, figura aquí al Intelecto, hijo de lo Uno.
Fuente del texto original: Texto griego: edición de R. Volkmann (Leipzig, Teubner, 1883–1884, dominio público), transcripción digital de Open Greek and Latin (First1KGreek), CC BY-SA 4.0. La columna griega se distribuye con esa misma licencia.