Libro I, 5 · De la lectura de las Escrituras
De lectione scripturarum
Veritas est in Scripturis sanctis quærenda, non eloquentia. Omnis Scriptura sacra eo spiritu debet legi, quo facta est. Quærere debemus potius utilitatem in Scripturis, quam subtilitatem sermonis. Ita libenter devotos et simplices libros legere debemus, sicut altos et profundos. Non te offendat auctoritas Scribentis utrum parvæ vel magnæ litteraturæ fuerit, sed amor puræ veritatis te trahat ad legendum. Non quæras quis hoc dixerit, sed quid dicatur attende.
En las Sagradas Escrituras se ha de buscar la verdad, no la elocuencia. Toda la Sagrada Escritura debe leerse con el mismo espíritu con que fue escrita. Más debemos buscar en las Escrituras el provecho que la sutileza del lenguaje. Tan de buena gana debemos leer los libros devotos y sencillos como los elevados y profundos. No te ofenda la autoridad del que escribe, sea de pocas o de muchas letras, sino que el amor de la verdad pura te mueva a leer. No preguntes quién lo dijo, sino atiende a lo que se dice.
Homines transeunt, sed veritas Domini manet in æternum. Sine personarum acceptione variis modis nobis loquitur Deus. Curiositas nostra sæpe nos impedit in lectione Scripturarum, cum volumus intelligere et discutere ubi simpliciter est transeundum. Si vis profectum haurire lege humiliter, simpliciter, et fideliter nec unquam velis habere nomen scientiæ. Interroga libenter, et audi tacens Sanctorum verba, nec displiceant tibi parabolæ Seniorum sine causa enim non proferuntur.
Los hombres pasan, pero la verdad del Señor permanece para siempre. Sin acepción de personas, Dios nos habla de diversas maneras. Nuestra curiosidad nos estorba muchas veces en la lectura de las Escrituras, cuando queremos entender y discutir donde se debería pasar con sencillez. Si quieres sacar provecho, lee con humildad, sencillez y fidelidad, y no quieras nunca tener fama de sabio. Pregunta de buena gana y escucha en silencio las palabras de los santos, y no te desagraden las sentencias de los ancianos, porque no se dicen sin motivo.✦
Sal 117,2; cf. Is 40,8. «Ancianos»: los Padres antiguos, maestros de la vida espiritual.
Fuente del texto original: Texto latino: The Latin Library (thelatinlibrary.com), marcado como dominio público; se han corregido sus erratas evidentes, y donde a esta edición le faltan palabras se traduce lo que dice.