Libro III, 17 · Que todo cuidado se ha de poner en Dios
Quod omnis sollicitudo in Deo ponenda est
Fili, sine me tecum agere quod volo: ego scio quid expediat tibi. Tu cogitas ut homo, in multis sentis, sicut tibi humanus suadet affectus.
Hijo, déjame hacer contigo lo que quiero; yo sé lo que te conviene. Tú piensas como hombre; en muchas cosas sientes como te persuade el afecto humano.
Domine, verum est quod dicis. Major est sollicitudo tua pro me, quam omnis cura quam ego possem gerere pro me. Nimis enim casualiter stat, qui non projicit omnem sollicitudinem suam in te. Domine, dummodo voluntas mea recta et firma, in te permaneat, fac de me quidquid tibi placuerit. Non enim potest esse nisi bonum quidquid de me feceris. Si me vis esse in tenebris, sis benedictus; et si me vis esse in luce, sis iterum benedictus. Si me dignaris consolari, sis benedictus; si me vis tribulari, æque sis semper benedictus.
Señor, verdad es lo que dices. Mayor es el cuidado que tú tienes de mí que todo el cuidado que yo pudiera tener de mí mismo. Porque muy a la ventura está el que no arroja en ti todo su cuidado. Señor, con tal que mi voluntad permanezca recta y firme en ti, haz de mí lo que te agradare. Porque no puede ser sino bueno todo lo que hicieres de mí. Si quieres que esté en tinieblas, bendito seas; y si quieres que esté en luz, seas otra vez bendito. Si te dignas consolarme, bendito seas; si quieres que sea atribulado, seas igualmente siempre bendito.✦
Cf. 1 Pe 5,7.
Fili, sic oportet te stare, si mecum desideras ambulare. Ita promtus debes esse ad patiendum, sicut ad gaudendum. Ita libenter debes esse inops et pauper, sicut plenus, et dives.
Hijo, así te conviene estar, si deseas andar conmigo. Tan pronto debes estar para padecer como para gozar; tan de buena gana debes ser menesteroso y pobre como lleno y rico.
Domine, libenter patiar pro te sicut volueris venire super me. Indifferenter volo de manu tua bonum et malum, dulce et amarum, lætum et triste suscipere, et pro omnibus mihi contingentibus gratias agere. Custodi me ab omni peccato, et non timebo mortem neque infernum. Dummodo in æternum non projicias, nec deleas me de libro vitæ, non mihi nocebit quidquid veniret tribulationis super me.
Señor, de buena gana padeceré por ti todo lo que quisieres que venga sobre mí. Indiferentemente quiero recibir de tu mano lo bueno y lo malo, lo dulce y lo amargo, lo alegre y lo triste, y darte gracias por todo lo que me suceda. Guárdame de todo pecado, y no temeré la muerte ni el infierno. Con tal que no me deseches para siempre ni me borres del libro de la vida, no me dañará cualquier tribulación que venga sobre mí.
Fuente del texto original: Texto latino: The Latin Library (thelatinlibrary.com), marcado como dominio público; se han corregido sus erratas evidentes, y donde a esta edición le faltan palabras se traduce lo que dice.