Libro III, 37 · De la entrega pura y entera de sí para alcanzar la libertad del corazón
De pura et integra resignatione cordis ad obtinendam sui libertatem
Fili, relinque te, et invenies me; sta sine electione, et omni proprietate et semper lucraberis. Nam et adjicietur tibi amplior gratia statim, ut te resignaveris nec resumpseris.
Hijo, déjate a ti mismo y me hallarás a mí. Quédate sin elección y sin nada propio, y siempre ganarás. Porque se te añadirá una gracia más abundante tan pronto como te entregues y no vuelvas a tomarte.
Domine, quoties me resignabo? et in quibus me relinquam?
Señor, ¿cuántas veces me entregaré? ¿Y en qué cosas me dejaré?
Semper et in omni hora: sicut in parvo, sic et in magno. Nihil excipio, sed in omnibus te nudatum inveniri volo. Alioquin quomodo poteris esse meus et ego tuus, nisi fueris ab omni propria voluntate intus et foris spoliatus? Quanto celerius hoc agis, tanto melius habebis; et quanto plenius et sincerius, tanto mihi plus placebis, et amplius lucraberis.
Siempre y a toda hora; así en lo pequeño como en lo grande. Nada exceptúo, sino que quiero hallarte despojado en todo. De otro modo, ¿cómo podrás ser mío y yo tuyo, si no estás despojado, por dentro y por fuera, de toda voluntad propia? Cuanto más pronto hagas esto, tanto mejor te irá; y cuanto más plena y sinceramente, tanto más me agradarás y más ganarás.
Quidam se resignant, sed cum aliqua exceptione: non enim plene in Deo confidunt; ideo providere sibi satagunt. Quidam etiam primo offerunt totum, sed postea tentatione pulsante ad propria redeunt; ideo minime in virtute proficiunt. Hi ad veram puri cordis libertatem, et jucundæ familiaritatis meæ gratiam non pertingent, nisi integra resignatione, et quotidiana sui immolatione prius facta, sine qua non stabit, nec stat unio fruitiva.
Algunos se entregan, pero con alguna excepción, porque no confían plenamente en Dios; por eso se afanan en proveer por sí mismos. Otros también al principio lo ofrecen todo, pero después, al llegar la tentación, vuelven a lo propio; por eso apenas aprovechan en la virtud. Estos no llegarán a la verdadera libertad del corazón puro ni a la gracia de mi gozosa familiaridad si antes no hacen una entrega entera y una inmolación cotidiana de sí mismos, sin la cual no se mantiene ni se mantendrá la unión que goza [de mí].
Dixi tibi sæpissime et iterum nunc dico: Relinque te, resigna te, et frueris magna interna pace. Da totum pro toto, nihil exquire, nil repete, sta pure et inhæsitanter in me, et habebis me. Eris liber in corde, et tenebræ non conculcabunt te. Ad hoc conare, hoc ora, hoc stude desiderare, ut ab omni proprietate possis exspoliari et nudus nudum Jesum sequi, tibi mori, et mihi æternaliter vivere. Tunc deficient omnes vanæ phantasiæ, conturbationes iniquæ, et curæ superfluæ. Tunc etiam recedet immoderatus timor, et inordinatus amor morietur.
Te lo he dicho muchísimas veces, y ahora te lo digo de nuevo: déjate, entrégate, y gozarás de gran paz interior. Da el todo por el todo; nada busques, nada reclames; permanece pura y firmemente en mí, y me tendrás. Serás libre de corazón, y las tinieblas no te pisotearán. A esto aspira, esto pide, esto procura desear: poder ser despojado de todo lo propio, seguir desnudo a Jesús desnudo, morir a ti y vivir eternamente para mí. Entonces se desvanecerán todas las vanas fantasías, las turbaciones malas y los cuidados superfluos. Entonces también se retirará el temor desmedido, y el amor desordenado morirá.✦
«Seguir desnudo a Jesús desnudo»: máxima tradicional de la ascética cristiana, que se remonta a san Jerónimo.
Fuente del texto original: Texto latino: The Latin Library (thelatinlibrary.com), marcado como dominio público; se han corregido sus erratas evidentes, y donde a esta edición le faltan palabras se traduce lo que dice.