Isaías 66
יְשַׁעְיָהוּ ס״ו
כֹּ֚ה אָמַ֣ר יְהוָ֔ה הַשָּׁמַ֣יִם כִּסְאִ֔י וְהָאָ֖רֶץ הֲדֹ֣ם רַגְלָ֑י אֵי־זֶ֥ה בַ֨יִת֙ אֲשֶׁ֣ר תִּבְנוּ־לִ֔י וְאֵי־זֶ֥ה מָק֖וֹם מְנוּחָתִֽי׃
Así dijo el Eterno: El cielo es mi trono y la tierra el estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que ustedes me edificarían, y dónde el lugar de mi reposo?
וְאֶת־כָּל־אֵ֨לֶּה֙ יָדִ֣י עָשָׂ֔תָה וַיִּהְי֥וּ כָל־אֵ֖לֶּה נְאֻם־יְהוָ֑ה וְאֶל־זֶ֣ה אַבִּ֔יט אֶל־עָנִי֙ וּנְכֵה־ר֔וּחַ וְחָרֵ֖ד עַל־דְּבָרִֽי׃
Todas estas cosas las hizo mi mano, y así todas ellas llegaron a ser —oráculo del Eterno—. Pero a este miraré: al humilde y abatido de espíritu, que tiembla ante mi palabra.✦
«Abatido de espíritu»: lit. «herido de espíritu» (heb. nejé ruaj).
שׁוֹחֵ֨ט הַשּׁ֜וֹר מַכֵּה־אִ֗ישׁ זוֹבֵ֤חַ הַשֶּׂה֙ עֹ֣רֵֽף כֶּ֔לֶב מַעֲלֵ֤ה מִנְחָה֙ דַּם־חֲזִ֔יר מַזְכִּ֥יר לְבֹנָ֖ה מְבָ֣רֵֽךְ אָ֑וֶן גַּם־הֵ֗מָּה בָּֽחֲרוּ֙ בְּדַרְכֵיהֶ֔ם וּבְשִׁקּוּצֵיהֶ֖ם נַפְשָׁ֥ם חָפֵֽצָה׃
El que sacrifica un buey es como el que mata a un hombre; el que inmola un cordero, como el que desnuca a un perro; el que presenta una ofrenda, como si ofreciera sangre de cerdo; el que hace memorial de incienso, como el que bendice la iniquidad. También ellos escogieron sus propios caminos, y su ser se deleita en sus abominaciones.✦
«Hace memorial de incienso»: heb. mazkir levoná, «el que presenta como memorial el incienso».
גַּם־אֲנִ֞י אֶבְחַ֣ר בְּתַעֲלֻלֵיהֶ֗ם וּמְגֽוּרֹתָם֙ אָבִ֣יא לָהֶ֔ם יַ֤עַן קָרָ֨אתִי֙ וְאֵ֣ין עוֹנֶ֔ה דִּבַּ֖רְתִּי וְלֹ֣א שָׁמֵ֑עוּ וַיַּעֲשׂ֤וּ הָרַע֙ בְּעֵינַ֔י וּבַאֲשֶׁ֥ר לֹֽא־חָפַ֖צְתִּי בָּחָֽרוּ׃ ס
También yo escogeré sus tratos crueles, y lo que ellos temen traeré sobre ellos; porque llamé y nadie respondió, hablé y no escucharon, sino que hicieron lo malo ante mis ojos y escogieron aquello en lo que yo no me complacía.✦
«Tratos crueles»: heb. taalulim, también «caprichos» o «vejaciones»; sentido discutido.
שִׁמְעוּ֙ דְּבַר־יְהוָ֔ה הַחֲרֵדִ֖ים אֶל־דְּבָר֑וֹ אָמְרוּ֩ אֲחֵיכֶ֨ם שֹׂנְאֵיכֶ֜ם מְנַדֵּיכֶ֗ם לְמַ֤עַן שְׁמִי֙ יִכְבַּ֣ד יְהוָ֔ה וְנִרְאֶ֥ה בְשִׂמְחַתְכֶ֖ם וְהֵ֥ם יֵבֹֽשׁוּ׃
Oigan la palabra del Eterno, ustedes que tiemblan ante su palabra: Sus hermanos que los odian, que los rechazan por causa de mi nombre, dijeron: «¡Que el Eterno sea glorificado, y veamos la alegría de ustedes!» Pero ellos serán avergonzados.
ק֤וֹל שָׁאוֹן֙ מֵעִ֔יר ק֖וֹל מֵֽהֵיכָ֑ל ק֣וֹל יְהוָ֔ה מְשַׁלֵּ֥ם גְּמ֖וּל לְאֹיְבָֽיו׃
¡Voz de estruendo desde la ciudad, voz desde el templo, voz del Eterno que paga su retribución a sus enemigos!
בְּטֶ֥רֶם תָּחִ֖יל יָלָ֑דָה בְּטֶ֨רֶם יָב֥וֹא חֵ֛בֶל לָ֖הּ וְהִמְלִ֥יטָה זָכָֽר׃
Antes de estar de parto, dio a luz; antes de que le llegara el dolor, dio a luz un varón.
מִֽי־שָׁמַ֣ע כָּזֹ֗את מִ֤י רָאָה֙ כָּאֵ֔לֶּה הֲי֤וּחַל אֶ֨רֶץ֙ בְּי֣וֹם אֶחָ֔ד אִם־יִוָּ֥לֵֽד גּ֖וֹי פַּ֣עַם אֶחָ֑ת כִּֽי־חָ֛לָה גַּם־יָלְדָ֥ה צִיּ֖וֹן אֶת־בָּנֶֽיהָ׃
¿Quién oyó algo semejante? ¿Quién vio cosas como estas? ¿Se hace nacer una tierra en un solo día? ¿Nace una nación de una sola vez? Pues apenas estuvo de parto, Sión dio a luz a sus hijos.
הַאֲנִ֥י אַשְׁבִּ֛יר וְלֹ֥א אוֹלִ֖יד יֹאמַ֣ר יְהוָ֑ה אִם־אֲנִ֧י הַמּוֹלִ֛יד וְעָצַ֖רְתִּי אָמַ֥ר אֱלֹהָֽיִךְ׃ ס
¿Acaso yo, que abro la matriz, no haré dar a luz? —dice el Eterno —. ¿O yo, que hago dar a luz, cerraré [la matriz]? —dice tu Dios—.
שִׂמְח֧וּ אֶת־יְרוּשָׁלִַ֛ם וְגִ֥ילוּ בָ֖הּ כָּל־אֹהֲבֶ֑יהָ שִׂ֤ישׂוּ אִתָּהּ֙ מָשׂ֔וֹשׂ כָּל־הַמִּֽתְאַבְּלִ֖ים עָלֶֽיהָ׃
¡Alégrense con Jerusalén y regocíjense por ella, todos los que la aman! ¡Salten de gozo con ella, todos los que por ella hicieron duelo!
לְמַ֤עַן תִּֽינְקוּ֙ וּשְׂבַעְתֶּ֔ם מִשֹּׁ֖ד תַּנְחֻמֶ֑יהָ לְמַ֧עַן תָּמֹ֛צּוּ וְהִתְעַנַּגְתֶּ֖ם מִזִּ֥יז כְּבוֹדָֽהּ׃ ס
Para que mamen y se sacien del pecho de sus consuelos, para que chupen y se deleiten en la abundancia de su gloria.✦
«Abundancia»: heb. ziz, término poco frecuente; también «plenitud» o «esplendor».
כִּֽי־כֹ֣ה ׀ אָמַ֣ר יְהוָ֗ה הִנְנִ֣י נֹטֶֽה־אֵ֠לֶיהָ כְּנָהָ֨ר שָׁל֜וֹם וּכְנַ֧חַל שׁוֹטֵ֛ף כְּב֥וֹד גּוֹיִ֖ם וִֽינַקְתֶּ֑ם עַל־צַד֙ תִּנָּשֵׂ֔אוּ וְעַל־בִּרְכַּ֖יִם תְּשָׁעֳשָֽׁעוּ׃
Porque así dijo el Eterno: He aquí que extiendo hacia ella la paz como un río, y la gloria de las naciones como un torrente desbordado; y ustedes mamarán, en brazos serán llevados y sobre las rodillas serán acariciados.✦
«En brazos»: lit. «sobre el costado» (heb. al tsad).
כְּאִ֕ישׁ אֲשֶׁ֥ר אִמּ֖וֹ תְּנַחֲמֶ֑נּוּ כֵּ֤ן אָֽנֹכִי֙ אֲנַ֣חֶמְכֶ֔ם וּבִירֽוּשָׁלִַ֖ם תְּנֻחָֽמוּ׃
Como aquel a quien su madre consuela, así los consolaré yo a ustedes, y en Jerusalén serán consolados.
וּרְאִיתֶם֙ וְשָׂ֣שׂ לִבְּכֶ֔ם וְעַצְמוֹתֵיכֶ֖ם כַּדֶּ֣שֶׁא תִפְרַ֑חְנָה וְנוֹדְעָ֤ה יַד־יְהוָה֙ אֶת־עֲבָדָ֔יו וְזָעַ֖ם אֶת־אֹיְבָֽיו׃
Lo verán, y se alegrará su corazón, y sus huesos reverdecerán como la hierba; y la mano del Eterno se dará a conocer a sus siervos, y se indignará contra sus enemigos.
כִּֽי־הִנֵּ֤ה יְהוָה֙ בָּאֵ֣שׁ יָב֔וֹא וְכַסּוּפָ֖ה מַרְכְּבֹתָ֑יו לְהָשִׁ֤יב בְּחֵמָה֙ אַפּ֔וֹ וְגַעֲרָת֖וֹ בְּלַהֲבֵי־אֵֽשׁ׃
Porque he aquí que el Eterno vendrá en fuego, y sus carros serán como el torbellino, para descargar con furor su ira y su reprensión con llamas de fuego.
כִּ֤י בָאֵשׁ֙ יְהוָ֣ה נִשְׁפָּ֔ט וּבְחַרְבּ֖וֹ אֶת־כָּל־בָּשָׂ֑ר וְרַבּ֖וּ חַֽלְלֵ֥י יְהוָֽה׃
Porque con fuego juzgará el Eterno, y con su espada, a toda carne; y serán muchos los muertos por el Eterno.
הַמִּתְקַדְּשִׁ֨ים וְהַמִּֽטַּהֲרִ֜ים אֶל־הַגַּנּ֗וֹת אַחַ֤ר אחד [קרי: אַחַת֙] בַּתָּ֔וֶךְ אֹֽכְלֵי֙ בְּשַׂ֣ר הַחֲזִ֔יר וְהַשֶּׁ֖קֶץ וְהָעַכְבָּ֑ר יַחְדָּ֥ו יָסֻ֖פוּ נְאֻם־יְהוָֽה׃
Los que se consagran y se purifican para entrar en los huertos, siguiendo a una en medio, los que comen carne de cerdo, de bichos repugnantes y de ratón, juntos perecerán —oráculo del Eterno—.✦
Ketiv: ajad («uno», masculino); qeré: ajat («una»), la forma traducida. El sentido de «siguiendo a una en medio» es incierto.
וְאָנֹכִ֗י מַעֲשֵׂיהֶם֙ וּמַחְשְׁבֹ֣תֵיהֶ֔ם בָּאָ֕ה לְקַבֵּ֥ץ אֶת־כָּל־הַגּוֹיִ֖ם וְהַלְּשֹׁנ֑וֹת וּבָ֖אוּ וְרָא֥וּ אֶת־כְּבוֹדִֽי׃
Y yo, por sus obras y sus pensamientos, vengo a reunir a todas las naciones y lenguas; y vendrán y verán mi gloria.✦
El hebreo es elíptico («Y yo, sus obras y sus pensamientos, viene…»); se completa lo necesario para el español.
וְשַׂמְתִּ֨י בָהֶ֜ם א֗וֹת וְשִׁלַּחְתִּ֣י מֵהֶ֣ם ׀ פְּ֠לֵיטִים אֶֽל־הַגּוֹיִ֞ם תַּרְשִׁ֨ישׁ פּ֥וּל וְל֛וּד מֹ֥שְׁכֵי קֶ֖שֶׁת תֻּבַ֣ל וְיָוָ֑ן הָאִיִּ֣ים הָרְחֹקִ֗ים אֲשֶׁ֨ר לֹא־שָׁמְע֤וּ אֶת־שִׁמְעִי֙ וְלֹא־רָא֣וּ אֶת־כְּבוֹדִ֔י וְהִגִּ֥ידוּ אֶת־כְּבוֹדִ֖י בַּגּוֹיִֽם׃
Pondré en medio de ellos una señal y enviaré a algunos de sus sobrevivientes a las naciones: a Tarsis, Pul y Lud, que tensan el arco, a Tubal y Javán, a las costas lejanas que no han oído mi fama ni han visto mi gloria; y anunciarán mi gloria entre las naciones.✦
«Costas»: heb. iyim, «islas» o «costas».
וְהֵבִ֣יאוּ אֶת־כָּל־אֲחֵיכֶ֣ם מִכָּל־הַגּוֹיִ֣ם ׀ מִנְחָ֣ה ׀ לַֽיהוָ֡ה בַּסּוּסִ֡ים וּ֠בָרֶכֶב וּבַצַּבִּ֨ים וּבַפְּרָדִ֜ים וּבַכִּרְכָּר֗וֹת עַ֣ל הַ֥ר קָדְשִׁ֛י יְרוּשָׁלִַ֖ם אָמַ֣ר יְהוָ֑ה כַּאֲשֶׁ֣ר יָבִיאוּ֩ בְנֵ֨י יִשְׂרָאֵ֧ל אֶת־הַמִּנְחָ֛ה בִּכְלִ֥י טָה֖וֹר בֵּ֥ית יְהוָֽה׃
Y traerán a todos los hermanos de ustedes de entre todas las naciones como ofrenda para el Eterno, en caballos, en carros, en literas, en mulas y en dromedarios, a mi santo monte, a Jerusalén — dijo el Eterno—, como traen los hijos de Israel la ofrenda en un recipiente puro a la casa del Eterno.✦
«Dromedarios»: heb. kirkarot; sentido incierto (animales o vehículos de rápido andar).
וְגַם־מֵהֶ֥ם אֶקַּ֛ח לַכֹּהֲנִ֥ים לַלְוִיִּ֖ם אָמַ֥ר יְהוָֽה׃
Y también de entre ellos tomaré sacerdotes y levitas —dijo el Eterno—.
כִּ֣י כַאֲשֶׁ֣ר הַשָּׁמַ֣יִם הַ֠חֳדָשִׁים וְהָאָ֨רֶץ הַחֲדָשָׁ֜ה אֲשֶׁ֨ר אֲנִ֥י עֹשֶׂ֛ה עֹמְדִ֥ים לְפָנַ֖י נְאֻם־יְהוָ֑ה כֵּ֛ן יַעֲמֹ֥ד זַרְעֲכֶ֖ם וְשִׁמְכֶֽם׃
Porque, así como los cielos nuevos y la tierra nueva que yo hago permanecen delante de mí —oráculo del Eterno—, así permanecerán la descendencia de ustedes y su nombre.
וְהָיָ֗ה מִֽדֵּי־חֹ֨דֶשׁ֙ בְּחָדְשׁ֔וֹ וּמִדֵּ֥י שַׁבָּ֖ת בְּשַׁבַּתּ֑וֹ יָב֧וֹא כָל־בָּשָׂ֛ר לְהִשְׁתַּחֲוֺ֥ת לְפָנַ֖י אָמַ֥ר יְהוָֽה׃
Y sucederá que de luna nueva en luna nueva, y de sábado en sábado, vendrá toda carne a postrarse delante de mí —dijo el Eterno —.
וְיָצְא֣וּ וְרָא֔וּ בְּפִגְרֵי֙ הָאֲנָשִׁ֔ים הַפֹּשְׁעִ֖ים בִּ֑י כִּ֣י תוֹלַעְתָּ֞ם לֹ֣א תָמ֗וּת וְאִשָּׁם֙ לֹ֣א תִכְבֶּ֔ה וְהָי֥וּ דֵרָא֖וֹן לְכָל־בָּשָֽׂר׃
Y saldrán y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano no morirá, ni su fuego se apagará, y serán un horror para toda carne.
Fuente del texto original: Texto hebreo: Westminster Leningrad Codex (dominio público), vía Open Scriptures Hebrew Bible (morphhb).