Libro 4 · Sobre la liberación absoluta
Kaivalyapādaḥ
janmauṣadhimantratapaḥsamādhijāḥ siddhayaḥ
Las siddhis nacen del nacimiento, de las hierbas medicinales, de los mantras, del ardor ascético o del samādhi.✦
Las cinco causas capaces de producir perfecciones o poderes extraordinarios (siddhayaḥ): 1) janman (condición innata de nacimiento, como en los seres celestes), 2) oṣadhi (elixires y preparaciones alquímicas o herbales), 3) mantra (fórmulas sagradas de poder sonoro), 4) tapas (austeridad ascética) y 5) samādhi (absorción contemplativa).
jātyantarapariṇāmaḥ prakṛtyāpūrāt
La transformación en otra condición de existencia [se produce] por la efusión colmadora de las prakṛtis.✦
Prakṛti-āpūrāt: el paso de un cuerpo o plano de ser a otro (jāti-antara-pariṇāmaḥ) ocurre porque las potencias constitutivas de la naturaleza (prakṛtayaḥ) fluyen espontáneamente y colman la nueva forma en cuanto se remueven los obstáculos.
nimittam aprayojakaṃ prakṛtīnāṃ varaṇabhedas tu tataḥ kṣetrikavat
La causa eficiente no impulsa a las prakṛtis, pero de ella [proviene] la remoción de las barreras, como en el caso del labrador.✦
Kṣetrika-vat: símil clásico del campesino (kṣetrika) que quiere regar un campo situado más abajo: él no empuja el agua con sus manos para hacerla entrar en las raíces, sino que simplemente abre una brecha en el dique (varaṇa-bheda) y el agua fluye por su propia ley natural; del mismo modo, el mérito (dharma) y la práctica yóguica no crean la naturaleza espiritual, sino que derriban las barreras del adharma que la represaban.
nirmāṇacittāny asmitāmātrāt
Las mentes creadas [por el yogui proceden] únicamente de la asmitā.✦
Nirmāṇa-cittāni asmitā-mātrāt: cuando un yogui avanzado proyecta simultáneamente varios cuerpos y mentes de manifestación (nirmāṇa-citta) para agotar su karman o instruir a los seres, toma su materia psíquica directamente del principio sutil del sentido del yo (asmitā-mātra).
pravṛttibhede prayojakaṃ cittam ekam anekeṣām
En la diversidad de actividades [de esas mentes creadas], la mente una [del yogui es] la directora de las muchas.✦
Cittam ekam anekeṣām: la mente original del maestro (prayojakaṃ cittam) rige y coordina con una sola intención todas las mentes proyectadas.
tatra dhyānajam anāśayam
De aquellas [cinco clases de mentes, la] nacida del dhyāna está libre de depósito kármico.✦
Tatra dhyānajam anāśayam: entre las cinco vías mencionadas en 4.1, solo la mente perfeccionada por la meditación y el samādhi carece por completo de depósito latente de aflicciones y deseos (anāśayam), por lo que no genera nuevo encadenamiento.
karmāśuklākṛṣṇaṃ yoginas trividham itareṣām
El karman del yogui no es ni blanco ni negro; el de los demás [es] de tres clases.✦
Aśukla-akṛṣṇam: las acciones de los seres ordinarios son «negras» (kṛṣṇa, malvadas), «blancas y negras» (śukla-kṛṣṇa, mezcladas, propias de las acciones externas que involuntariamente dañan a unos al beneficiar a otros) o «blancas» (śukla, virtuosas y meditativas pero aún ligadas al fruto); la acción del yogui liberado no es ni blanca ni negra, porque ha renunciado a todo fruto y obra sin egoísmo.
tatas tadvipākānuguṇānām evābhivyaktir vāsanānām
De ahí [se produce] la manifestación únicamente de aquellas vāsanās que son conformes a la maduración de aquel.✦
Tad-vipāka-anuguṇānām eva abhivyaktiḥ vāsanānām: cuando un karman determinado madura para dar origen a una existencia específica (por ejemplo, humana, divina o animal), despiertan y se activan únicamente las tendencias subconscientes (vāsanās) afines a esa forma de vida, permaneciendo latentes las demás.
jātideśakālavyavahitānām apy ānantaryaṃ smṛtisaṃskārayor ekarūpatvāt
Por la identidad de naturaleza entre la memoria y los saṃskāras, [existe] continuidad inmediata incluso cuando están separados por la especie de nacimiento, el lugar y el tiempo.✦
Ānantaryam: aunque entre una experiencia antigua y su despertar actual se interpongan muchas vidas de especies distintas (jāti), regiones lejanas (deśa) y largos siglos (kāla), la relación causal entre la impresión latente (saṃskāra) y la memoria (smṛti) que ella suscita es directa e ininterrumpida.
tāsām anāditvaṃ cāśiṣo nityatvāt
Y ellas carecen de comienzo, por la perennidad del anhelo de vivir.✦
Tāsām anāditvaṃ ca āśiṣaḥ nityatvāt: la corriente de las tendencias subconscientes no tuvo un primer inicio temporal (anāditva), pues el deseo instintivo de autoconservación (āśiṣ: «¡Ojalá no deje yo de existir, ojalá viva!», idéntico al abhiniveśa de 2.9) acompaña desde siempre a todo ser vivo.
hetuphalāśrayālambanaiḥ saṃgṛhītatvād eṣām abhāve tadabhāvaḥ
Por estar mantenidas conjuntamente por la causa, el fruto, el sustrato y el soporte objetivo, al desaparecer estos, desaparecen aquellas.✦
Aunque las vāsanās no tienen comienzo en el pasado, sí tienen fin: se sostienen sobre cuatro pilares —1) hetu (su causa: los kleśas y el karman), 2) phala (su fruto: el nacimiento, la vida y la experiencia), 3) āśraya (su sustrato: la mente aún no liberada) y 4) ālambana (los objetos sensoriales que las excitan)—; cuando el discernimiento suprime esos cuatro apoyos, las vāsanās se extinguen.
atītānāgataṃ svarūpato 'sty adhvabhedād dharmāṇām
Lo pasado y lo futuro existen en su propia realidad, por la diferencia de las vías temporales de los dharmas.✦
Adhva-bhedāt dharmāṇām: afirmación fundamental del realismo causal del Sāṃkhya-Yoga (satkāryavāda) frente al nihilismo: nada surge de la nada absoluta ni se aniquila en la nada; lo pasado (que ya cumplió su manifestación) y lo futuro (que aún aguarda manifestarse) existen realmente en forma sutil en su sustrato, diferenciándose del presente solo por su fase o camino temporal (adhvan).
te vyaktasūkṣmā guṇātmānaḥ
Ellos, ya sean manifiestos o sutiles, tienen por naturaleza los guṇas.✦
Te vyakta-sūkṣmāḥ guṇa-ātmānaḥ: tanto los fenómenos presentes y manifiestos (vyakta) como los pasados y futuros en estado latente (sūkṣma) no son sino configuraciones cambiantes de las tres cualidades primordiales (sattva, rajas y tamas).
pariṇāmaikatvād vastutattvam
Por la unidad de la transformación [de los guṇas se constituye] la realidad misma del objeto.✦
Pariṇāma-ekatvāt vastu-tattvam: aunque todo objeto está constituido por la cooperación de los tres guṇas, el hecho de que estos se coordinen en una única mutación coherente (pariṇāma-ekatva) produce la unidad objetiva de cada cosa real (vastu-tattva).
vastusāmye cittabhedāt tayor vibhaktaḥ panthāḥ
Siendo el objeto el mismo, por la diferencia de las mentes, el camino de ambos [es] distinto.✦
Refutación del idealismo subjetivo (vijñānavāda): un mismo objeto externo (vastu-sāmye) despierta placer en una mente sátvica, enojo en una mente rajásica e indiferencia o estupor en una mente tamásica (citta-bhedāt); eso demuestra que el objeto tiene existencia propia e independiente de las mentes individuales que lo perciben.
na caikacittatantraṃ vastu tadapramāṇakaṃ tadā kiṃ syāt
Y el objeto no depende de una sola mente: si no fuera percibido por ella, ¿qué sería entonces [de él]?✦
Na ca eka-citta-tantraṃ vastu: si la cosa real fuera mera proyección de una mente particular, dejaría de existir cada vez que esa mente se distrajera o entrara en samādhi (tad-apramāṇakaṃ tadā kiṃ syāt), aun mientras otros seres la siguen viendo y tocando.
taduparāgāpekṣitvāc cittasya vastu jñātājñātam
Un objeto es conocido o no conocido por la mente según esta requiera ser teñida por él.✦
Tad-uparāga-apekṣitvāt: los objetos existen en sí mismos, pero la mente (citta), semejante a un imán, solo conoce aquellos que entran en contacto con sus canales sensoriales y «tiñen» (uparāga) su espejo interior, quedando los demás como desconocidos.
sadā jñātāś cittavṛttayas tatprabhoḥ puruṣasyāpariṇāmitvāt
Las fluctuaciones de la mente son siempre conocidas, por la inmutabilidad del puruṣa, que es su Señor.✦
Sadā jñātāḥ citta-vṛttayaḥ: mientras que la mente a veces conoce los objetos externos y a veces no (4.17), las propias fluctuaciones de la mente son conocidas sin interrupción alguna por su Testigo y Señor (tat-prabhu), lo cual prueba que el puruṣa es inmutable y nunca deja de iluminar.
na tat svābhāsaṃ dṛśyatvāt
Esa [mente] no es luminosa por sí misma, por ser un objeto visible.✦
Na tat svābhāsam dṛśyatvāt: al igual que los sentidos y los elementos externos, la mente (citta) es un objeto de observación (dṛśya: «estoy sereno», «tengo miedo», «dudo») y, por tanto, no posee consciencia intrínseca propia (svābhāsa), sino que brilla con la luz prestada del puruṣa.
ekasamaye cobhayānavadhāraṇam
Y en un mismo instante no puede haber determinación cognitiva de ambos.✦
Eka-samaye ca ubhaya-anavadhāraṇam: la mente, que opera secuencialmente, no puede en un solo acto determinar simultáneamente al objeto externo y a sí misma como sujeto cognoscente.
cittāntaradṛśye buddhibuddher atiprasaṅgaḥ smṛtisaṃkaraś ca
Si [una mente] fuera percibida por otra mente, habría una regresión infinita de intelecto en intelecto y una confusión de la memoria.✦
Buddhi-buddheḥ atiprasaṅgaḥ: si la consciencia naciera de que un estado mental observa al anterior, este requeriría a su vez de un tercero hasta el infinito (atiprasaṅga), y la profusión de memorias superpuestas destruiría toda identidad del recuerdo (smṛti-saṃkara).
citer apratisaṃkramāyās tadākārāpattau svabuddhisaṃvedanam
La consciencia pura, aunque no se desplaza, al asumir [el intelecto] la forma de ella, produce la percepción del propio intelecto.✦
Citeḥ apratisaṃkramāyāḥ: la potencia de pura consciencia (citi = puruṣa) es inmóvil y no pasa ni se transfiere a los objetos (apratisaṃkramā); pero cuando el espejo purísimo del intelecto (buddhi) refleja su luz y parece asumir su forma (tad-ākāra-āpattau), se produce la experiencia consciente (sva-buddhi-saṃvedanam).
draṣṭṛdṛśyoparaktaṃ cittaṃ sarvārtham
La mente, teñida por el Vidente y por lo visible, aprehende todos los objetos.✦
Draṣṭṛ-dṛśya-uparaktam cittam sarva-artham: situada como un cristal transparente entre el Espíritu consciente (draṣṭṛ, del que recibe la luz de la consciencia) y el mundo objetivo (dṛśya, del que recibe las formas), la mente reúne ambas caras y hace posible toda experiencia.
tad asaṃkhyeyavāsanābhiś citram api parārthaṃ saṃhatyakāritvāt
Esa [mente], aunque abigarrada por innumerables vāsanās, existe para otro, por obrar de modo compuesto.✦
Saṃhatya-kāritvāt: principio clásico del Sāṃkhya-Yoga: todo lo que es compuesto o agregado (saṃhata, como una casa, un lecho o un carruaje, y del mismo modo el complejo psíquico con sus innumerables vāsanās) no existe para sí mismo, sino para el uso de un ser simple y consciente distinto de él (parārtham: el puruṣa).
viśeṣadarśina ātmabhāvabhāvanānivṛttiḥ
Para quien ve la diferencia, cesa el cultivo de la interrogación sobre el ser de sí mismo [en la mente].✦
Viśeṣa-darśinaḥ ātmabhāva-bhāvanā-nivṛttiḥ: en quien aún no ha alcanzado la iluminación pero anhela la verdad, surge la indagación espiritual (ātmabhāva-bhāvanā: «¿Quién era yo? ¿Cómo era? ¿Qué es este ser?»); pero cuando el yogui contempla directamente la distinción (viśeṣa-darśin) entre la mente y el puruṣa, cesa toda búsqueda e identificación del Ser con el devenir mental.
tadā vivekanimnaṃ kaivalyaprāgbhāraṃ cittam
Entonces la mente se inclina hacia el discernimiento y gravita enteramente hacia el kaivalya.✦
Viveka-nimnaṃ kaivalya-prāgbhāraṃ cittam: como un río que desciende por su pendiente natural hacia el océano, el caudal entero de la mente corre ya sin desviarse hacia el discernimiento y se precipita hacia la cumbre de la emancipación (kaivalya).
tacchidreṣu pratyayāntarāṇi saṃskārebhyaḥ
En las brechas de ese [discernimiento surgen] otras representaciones a partir de los saṃskāras.✦
Tac-chidreṣu pratyaya-antarāṇi saṃskārebhyaḥ: si en algún instante se relaja la vigilancia discriminativa, por esos resquicios (chidreṣu) pueden brotar todavía pensamientos ordinarios («yo soy», «esto es mío») procedentes de las antiguas impresiones latentes en extinción.
hānam eṣāṃ kleśavad uktam
El abandono de esas [representaciones] se ha dicho que es como el de los kleśas.✦
Hānam eṣāṃ kleśa-vad uktam: al igual que las aflicciones (2.10–11), estos últimos residuos de impresiones se atenúan con la meditación y se consumen definitivamente con el fuego de la sabiduría discriminativa.
prasaṃkhyāne 'py akusīdasya sarvathā vivekakhyāter dharmameghaḥ samādhiḥ
Para quien carece de codicia incluso hacia la meditación suprema, por el discernimiento discriminativo constante en todo respecto, [adviene] el samādhi de la nube del dharma.✦
Prasaṃkhyāne api akusīdasya: akusīda significa literalmente «el que no presta con usura», es decir, quien no busca rédito ni poder alguno ni siquiera de la meditación culminante (prasaṃkhyāna). Para él se abre el dharmamegha-samādhi («absorción de la nube del dharma»), llamada así porque derrama una lluvia inagotable de virtud y verdad que extingue toda semilla de devenir.
tataḥ kleśakarmanivṛttiḥ
De ahí [proviene] el cese de los kleśas y del karman.✦
Tataḥ kleśa-karma-nivṛttiḥ: al alcanzarse el dharmamegha-samādhi, quedan arrancadas de raíz las cinco aflicciones (kleśas) y los depósitos kármicos; quien alcanza este estado es ya un liberado en vida (jīvanmukta).
tadā sarvāvaraṇamalāpetasya jñānasyānantyāj jñeyam alpam
Entonces, por la infinitud del conocimiento libre de todo velo e impureza, lo que resta por conocer [es] insignificante.✦
Jñānasya ānantyāt jñeyam alpam: como el sol cuando se disipan todas las nubes y brumas que lo ocultaban (sarva-āvaraṇa-mala-apetasya), la consciencia omnisciente se expande sin límites y los objetos cognoscibles del mundo aparecen ante ella tan diminutos como luciérnagas en el firmamento.
tataḥ kṛtārthānāṃ pariṇāmakramasamāptir guṇānām
De ahí [proviene] el término de la secuencia de las transformaciones de los guṇas, que ya han cumplido su propósito.✦
Kṛtārthānāṃ pariṇāma-krama-samāptiḥ guṇānām: habiendo cumplido íntegramente su doble misión de dar experiencia y liberación al puruṣa (kṛtārthānām), los tres guṇas concluyen su danza de mutaciones para ese espíritu liberado.
kṣaṇapratiyogī pariṇāmāparāntanirgrāhyaḥ kramaḥ
La secuencia [es] la contraparte del instante, aprehensible en el extremo final de la transformación.✦
Kṣaṇa-pratiyogī pariṇāma-aparānta-nirgrāhyaḥ kramaḥ: el flujo secuencial del tiempo (krama) tiene por correlato los instantes sucesivos (kṣaṇa) y solo se percibe cabalmente cuando el ciclo entero de las transformaciones llega a su término (aparānta).
puruṣārthaśūnyānāṃ guṇānāṃ pratiprasavaḥ kaivalyaṃ svarūpapratiṣṭhā vā citiśaktir iti
El kaivalya [es] la involución hacia su origen de los guṇas, ya vacíos de finalidad para el puruṣa, o bien el establecimiento del poder de la consciencia pura en su propia naturaleza. Así [concluye].✦
Pratiprasavaḥ: el retorno o reabsorción inversa de los efectos en sus causas hasta la prakṛti primordial inmanifestada, una vez que los guṇas ya no tienen objeto alguno que cumplir para el Espíritu (puruṣārtha-śūnyānām); visto desde el lado del Espíritu, esa emancipación absoluta (kaivalya) es la permanencia eterna de la potencia de pura consciencia (citi-śakti) en su propia esencia inmutable (svarūpa-pratiṣṭhā). La partícula final iti sella la conclusión del tratado.
Fuente del texto original: Edición de Kāśinātha Śāstrī Āgāśe (Pune, Ānandāśrama Sanskrit Series 47, 1904), digitalizada por Philipp A. Maas en GRETIL. Dominio público (1904)