5. El necio
Bālavagga
Dīghā jāgarato ratti, dīghaṃ santassa yojanaṃ; Dīgho bālāna saṃsāro, saddhammaṃ avijānataṃ.
Larga es la noche para el que vela, larga es la legua para el fatigado, largo es el saṃsāra para los necios que no conocen el verdadero dhamma.✦
Yojana: medida itineraria de la India antigua (aprox. 11–14 km), traducida tradicionalmente por «legua». Saṃsāra: «el vagar continuo» de nacimiento en nacimiento.
Carañce nādhigaccheyya, Seyyaṃ sadisamattano; Ekacariyaṃ daḷhaṃ kayirā, Natthi bāle sahāyatā.
Si caminando no hallara a alguien mejor o igual a sí mismo, practique con firmeza el caminar solitario: no hay compañerismo en el necio.
Puttā matthi dhanaṃ matthi, iti bālo vihaññati; Attā hi attano natthi, kuto puttā kuto dhanaṃ.
«Tengo hijos, tengo riqueza»: así se atormenta el necio; pues ni siquiera uno mismo es de sí mismo: ¿de dónde hijos, de dónde riqueza?✦
Matthi (me atthi): «hay para mí, tengo». Attā hi attano natthi: juego entre el sentido reflexivo («uno mismo no se pertenece a sí mismo») y el sentido doctrinal de anattā («no hay un yo sustancial propio»).
Yo bālo maññati bālyaṃ, paṇḍito vāpi tena so; Bālo ca paṇḍitamānī, sa ve «bālo»ti vuccati.
El necio que conoce su necedad, sabio es siquiera en eso; pero el necio que se cree sabio, ese ciertamente es llamado «necio».
Yāvajīvampi ce bālo, paṇḍitaṃ payirupāsati; Na so dhammaṃ vijānāti, dabbī sūparasaṃ yathā.
Aunque durante toda su vida el necio frecuente a un sabio, no comprende el dhamma, como el cucharón el sabor de la sopa.
Muhuttamapi ce viññū, paṇḍitaṃ payirupāsati; Khippaṃ dhammaṃ vijānāti, jivhā sūparasaṃ yathā.
Pero aunque sea por un instante el inteligente frecuente a un sabio, pronto comprende el dhamma, como la lengua el sabor de la sopa.
Caranti bālā dummedhā, amitteneva attanā; Karontā pāpakaṃ kammaṃ, yaṃ hoti kaṭukapphalaṃ.
Caminan los necios, faltos de inteligencia, con sí mismos como con un enemigo, haciendo el mal kamma, que es de amargo fruto.
Na taṃ kammaṃ kataṃ sādhu, yaṃ katvā anutappati; Yassa assumukho rodaṃ, vipākaṃ paṭisevati.
No está bien hecha aquella acción que, habiéndola hecho, da remordimiento, cuyo fruto maduro experimenta llorando, con el rostro bañado en lágrimas.✦
Vipāka: «maduración, resultado kármico» de una acción intencional.
Tañca kammaṃ kataṃ sādhu, yaṃ katvā nānutappati; Yassa patīto sumano, vipākaṃ paṭisevati.
Pero está bien hecha aquella acción que, habiéndola hecho, no da remordimiento, cuyo fruto maduro experimenta complacido, con la mente dichosa.
Madhuṃvā maññati bālo, yāva pāpaṃ na paccati; Yadā ca paccati pāpaṃ, atha dukkhaṃ nigacchati.
Como miel lo considera el necio, mientras el mal no madura; pero cuando madura el mal, entonces cae en el sufrimiento.✦
Variante en bj, sya, pts1ed, pts2ed: atha bālo dukkhaṃ nigacchati («entonces el necio cae en el sufrimiento»).
Māse māse kusaggena, bālo bhuñjeyya bhojanaṃ; Na so saṅkhātadhammānaṃ, kalaṃ agghati soḷasiṃ.
Mes tras mes con la punta de una brizna de hierba kusa podría el necio tomar su alimento; no vale él, de quienes han sondeado los dhammas, ni la dieciseisava parte.✦
Kusa: hierba sagrada (Desmostachya bipinnata) empleada en el ascetismo brahmánico. Saṅkhātadhammānaṃ (variante saṅkhatadhammānaṃ en bj, pts): «de quienes han discernido o pesado cabalmente los dhammas».
Na hi pāpaṃ kataṃ kammaṃ, Sajjukhīraṃva muccati; Ḍahantaṃ bālamanveti, Bhasmacchannova pāvako.
Pues la mala acción hecha no se corta al instante como la leche recién ordeñada; quemando sigue al necio, como el fuego cubierto de ceniza.✦
Sajjukhīraṃva muccati: la leche fresca no cuaja en el acto de ser ordeñada, sino tras un tiempo de fermentación; o bien (con la lectura muñcati) no suelta de inmediato su resultado.
Yāvadeva anatthāya, ñattaṃ bālassa jāyati; Hanti bālassa sukkaṃsaṃ, muddhamassa vipātayaṃ.
Tan solo para su propio perjuicio nace el renombre del necio; destruye la parte luminosa del necio, hendiendo su cabeza.✦
Sukkaṃsa: «la porción blanca o luminosa», es decir, su mérito y bondad.
Asantaṃ bhāvanamiccheyya, Purekkhārañca bhikkhusu; Āvāsesu ca issariyaṃ, Pūjaṃ parakulesu ca.
Desearía una estima que no le corresponde, y la precedencia entre los bhikkhus, y la autoridad en los monasterios, y el homenaje entre las familias ajenas.
Mameva kata maññantu, gihī pabbajitā ubho; Mamevātivasā assu, kiccākiccesu kismici; Iti bālassa saṅkappo, icchā māno ca vaḍḍhati.
«Que piensen que fue hecho solo por mí, tanto los laicos como los renunciantes; que estén sometidos solo a mi voluntad en todo lo que haya o no haya que hacer»: tal es el pensamiento del necio; su codicia y su presunción crecen.✦
Gihī pabbajitā ubho: «ambos, los dueños de casa (laicos) y los que han salido a la vida sin hogar (monjes)».
Aññā hi lābhūpanisā, aññā nibbānagāminī; Evametaṃ abhiññāya, bhikkhu buddhassa sāvako; Sakkāraṃ nābhinandeyya, vivekamanubrūhaye.
Pues uno es el medio para la ganancia mundana, y otro el que conduce al nibbāna; comprendiendo así esto con claridad, el bhikkhu, discípulo del Despierto, no se complazca en los honores, cultive el recogimiento solitario.✦
Upanisā: «causa próxima, vía, medio conducente a». Viveka: «apartamiento, soledad, desapego».
Fuente del texto original: Mahāsaṅgīti Tipiṭaka Buddhavasse 2500 (Chaṭṭha Saṅgāyana), Khuddakanikāya, Dhammapada, SuttaCentral. CC0 1.0 Universal (Dominio público)