Qudsī 17 (n.º 33)
الْحَدِيثُ الْقُدْسِيُّ ١٧ · Qudsī XVII (n.º 33)
عَنْ أَبي هُرَيْرَةَ ، رَضِيَ اللهُ عَنْهُ ، عَنِ النَّبَيِّ صَلَّى الله عَلَيْهِ وَ سَلَّمَ ، فِيما يَحْكِي عَنْ رَبِّهِ عَزَّ وَجَلَّ ، قَالَ : أَذْنَبَ عَبْدٌ ذَنْبًا ، فَقَالَ : اللَّهُمَّ اغْفِرْ لِي ذَنْبي . فَقَالَ تَبَارَكَ وَتَعَالى : أَذْنَبَ عَبْدِي ذَنْبًا ، فَعَلِمَ أنَّ لَهُ رَبّاً ، يَغْفِرُ الذَّنْبَ ، وَيَأْخُذُ بِهِ .
De parte de Abū Hurayra —que Dios esté complacido con él—, del Profeta —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—, en lo que relata de su Señor, Poderoso y Majestuoso, que dijo: «Un siervo cometió un pecado y dijo: “¡Oh Dios mío!, perdóname mi pecado”. Dijo entonces Él, Bendito y Exaltado sea: “Mi siervo ha cometido un pecado y ha sabido que tiene un Señor que perdona el pecado y toma cuenta por el pecado”.✦
Incluido en el cap. 4 del tomo islámico 09 de la edición 1.0.
ثُمَّ عَادَ فَأَذْنَبَ ، فَقَالَ : أَيّ رَبِّ ، اغْفِرْ لِي ذَنْبِِي ، فَقَالَ تَبَارَكَ وتَعَالى : عَبْدِي أَذْنَبَ ذَنْباً . فَعَلِمَ أَنَّ لَهُ رَبّاً يَغْفِرُ الذَّنْبَ ، ويَأْخُذُ بِهِ . ثُمَّ عَادَ فَأَذْنَبَ ، فَقَالَ : أَيّ رَبِّ ، اغْفِرْ لِي ذَنْبِي : فَقَالَ تَبَارَكَ وَتَعَالَى : أَذْنَبَ عَبْدِي ذَنْباً ، فَعَلِمَ أَنَّ لَهُ رَبّاً ، يَغْفِرُ الذَّنْبَ ، ويَأْخُذُ بالذَّنْبِ . اعْمَلْ مَا شِئْتَ ، فَقَدْ غَفَرْتُ لَكَ . رواهُ مسلم (وكذلك البخاري)
»Luego volvió a cometer un pecado y dijo: “¡Oh Señor mío!, perdóname mi pecado”. Dijo entonces Él, Bendito y Exaltado sea: “Mi siervo ha cometido un pecado y ha sabido que tiene un Señor que perdona el pecado y toma cuenta por el pecado”. Luego volvió a cometer un pecado y dijo: “¡Oh Señor mío!, perdóname mi pecado”. Dijo entonces Él, Bendito y Exaltado sea: “Mi siervo ha cometido un pecado y ha sabido que tiene un Señor que perdona el pecado y toma cuenta por el pecado: obra lo que quieras, pues ciertamente te he perdonado”». Lo transmitió Muslim (y asimismo al-Bukhārī).✦
Como explica an-Nawawī en su comentario a Ṣaḥīḥ Muslim, la sentencia final «obra lo que quieras, pues te he perdonado» significa: mientras cada caída vaya seguida de un arrepentimiento sincero (tawba) y del retorno humilde a Dios (istighfār), el perdón divino nunca se agota.
Fuente del texto original: Texto árabe clásico vocalizado de Al-Arbaʿūn an-Nawawiyya de Yaḥyā ibn Sharaf an-Nawawī (631–676 H / 1233–1277 d. C., los 42 hadices completos) y selección de 18 hadices qudsī canónicos de Al-Aḥādīth al-Qudsiyya (extraídos de Ṣaḥīḥ al-Bukhārī, Ṣaḥīḥ Muslim, Sunan at-Tirmiḏī y Sunan an-Nasāʾī). Traducción directa del árabe clásico al español neutro, notas filológicas y glosario técnico en transliteración ALA-LC simplificada.