Libro I, 11 · De cómo se ha de buscar la paz y del celo por aprovechar
De pace quærenda, et zelo proficiendi
Multam possumus pacem habere, si volumus nos cum aliorum dictis et factis quæ ad nostram curam non spectant non occupare. Quomodo potest ille in pace diu permanere, qui alienis curis se intermiscet, qui occasiones forinsecus quærit, qui parum vel raro se intrinsecus colligit? Beati simplices, quoniam multam pacem habebunt.
Mucha paz podríamos tener si no quisiéramos ocuparnos en los dichos y hechos ajenos, que no nos incumben. ¿Cómo puede permanecer largo tiempo en paz el que se entremete en cuidados ajenos, el que busca ocasiones fuera [de sí], el que poco o rara vez se recoge dentro de sí? Bienaventurados los sencillos, porque tendrán mucha paz.✦
Cf. Mt 5,8-9; Sal 119,165.
Quare quidam Sanctorum tam perfecti et contemplativi fuerunt? quia mortificari omnino ab omnibus terrenis desideriis studuerunt, et ideo totis medullis cordis Deo inhærere, atque sibi libere vacare potuerunt. Nos nimium propriis occupamur passionibus, et de transitoriis nimis sollicitamur. Raro nam vitium unum perfecte vincimus, et ad quotidianum profectum non attendimus, ideo frigidi et tepidi remanemus.
¿Por qué algunos de los santos fueron tan perfectos y contemplativos? Porque procuraron mortificarse del todo en todos los deseos terrenos, y por eso pudieron unirse a Dios con lo más íntimo de su corazón y ocuparse libremente en sí mismos. Nosotros nos ocupamos demasiado en nuestras propias pasiones y nos inquietamos demasiado por lo pasajero. Rara vez vencemos perfectamente un solo vicio y no nos esforzamos por adelantar cada día; por eso permanecemos fríos y tibios.
Si essemus nobismetipsis perfecte intenti, et exterius minime implicati, tunc possemus etiam divina sapere, et de cælesti contemplatione aliquid experiri. Totum et maximum impedimentum est, quia non sumus a passionibus, et concupiscentiis liberi, nec perfectam viam Sanctorum conamur ingredi. Quando etiam modicum adversitatis occurrit, nimis cito dejicimur, et ad humanas consolationes convertimur.
Si estuviéramos perfectamente atentos a nosotros mismos y nada enredados en lo exterior, podríamos entonces gustar las cosas divinas y experimentar algo de la contemplación celestial. Todo el impedimento, y el mayor, es que no estamos libres de pasiones y concupiscencias, ni procuramos entrar en el camino perfecto de los santos. Y cuando nos sobreviene una pequeña adversidad, muy pronto nos abatimos y nos volvemos a los consuelos humanos.
Si niteremur sicut viri fortes stare in proelio, profecto auxilium Domini super nos videremus de cælo. Ipse nam certantes, et de sua gratia sperantes paratus est adjuvare, qui nobis certandi occasiones procurat, ut vincamus. Si tantum in istis exterioribus observantiis profectum religionis ponimus, cito finem habebit devotio nostra. Sed ad radicem securim ponamus, ut purgati a passionibus pacificam mentem possideamus.
Si nos esforzáramos por mantenernos en la batalla como varones fuertes, veríamos sin duda venir sobre nosotros desde el cielo el auxilio del Señor. Porque él, que nos procura ocasiones de pelear para que venzamos, está pronto a socorrer a los que combaten y esperan en su gracia. Si ponemos el adelanto de la vida religiosa solo en estas observancias exteriores, pronto se acabará nuestra devoción. Pongamos el hacha a la raíz, para que, purificados de las pasiones, poseamos un espíritu pacífico.✦
Cf. 2 Cr 20,17; Mt 3,10.
Si omni anno unum vitium extirparemus, cito viri perfecti efficeremur. Sed modo contrario sæpe sentimus ut meliores, et puriores in initio conversionis nos fuisse inveniamus quam post multos annos professionis. Fervor et profectus noster quotidie deberet crescere, sed nunc pro magno videtur si quis primi fervoris partem possit retinere. Si modicam violentiam faceremus in principio, tunc omnia possemus facere cum levitate et gaudio.
Si cada año desarraigáramos un vicio, pronto seríamos varones perfectos. Pero ahora, al contrario, experimentamos muchas veces que éramos mejores y más puros al comienzo de nuestra conversión que después de muchos años de profesión. Nuestro fervor y aprovechamiento deberían crecer cada día; pero ahora parece mucho si uno logra conservar una parte del primer fervor. Si al principio nos hiciéramos un poco de violencia, después podríamos hacerlo todo con facilidad y alegría.✦
«Conversión»: entrada en la vida religiosa; «profesión»: los votos religiosos.
Grave est assueta dimittere, et gravius est contra propriam voluntatem ire. Sed si non vincis parva et levia, quando superabis difficiliora? Resiste in principio inclinationi tuæ, et malam dedisce consuetudinem, ne forte paulatim ad majorem te ducat difficultatem. O si adverteres quantum tibi pacem et aliis lætitiam faceres, temetipsum bene habendo, puto quod sollicitior esses ad spiritualem profectum.
Duro es dejar lo acostumbrado, y más duro es ir contra la propia voluntad. Pero si no vences las cosas pequeñas y ligeras, ¿cuándo superarás las más difíciles? Resiste desde el principio a tu inclinación y desaprende la mala costumbre, no sea que poco a poco te lleve a mayor dificultad. ¡Oh, si consideraras cuánta paz te darías a ti mismo y cuánta alegría a los demás portándote bien, creo que serías más solícito de tu aprovechamiento espiritual!
Fuente del texto original: Texto latino: The Latin Library (thelatinlibrary.com), marcado como dominio público; se han corregido sus erratas evidentes, y donde a esta edición le faltan palabras se traduce lo que dice.