3. La mente
Cittavagga
Phandanaṃ capalaṃ cittaṃ, dūrakkhaṃ dunnivārayaṃ; Ujuṃ karoti medhāvī, usukārova tejanaṃ.
A la mente agitada, inestable, difícil de guardar, difícil de refrenar, la endereza el inteligente, como el flechero el astil de la flecha.✦
Variante durakkhaṃ (bj, sya) por dūrakkhaṃ.
Vārijova thale khitto, okamokataubbhato; Pariphandatidaṃ cittaṃ, māradheyyaṃ pahātave.
Como un pez arrojado en tierra seca, sacado de su morada acuática, se debate esta mente, para abandonar el dominio de Māra.✦
Okamokataubbhato: «sacado de su morada acuática (oka)». Māradheyya: «el reino o dominio de Māra».
Dunniggahassa lahuno, yatthakāmanipātino; Cittassa damatho sādhu, cittaṃ dantaṃ sukhāvahaṃ.
De la que es difícil de sujetar, ligera, que se posa donde le place, de la mente la doma es buena: la mente domada trae felicidad.
Sududdasaṃ sunipuṇaṃ, yatthakāmanipātinaṃ; Cittaṃ rakkhetha medhāvī, cittaṃ guttaṃ sukhāvahaṃ.
A la muy difícil de ver, muy sutil, que se posa donde le place, a la mente debería guardar el inteligente: la mente guardada trae felicidad.
Dūraṅgamaṃ ekacaraṃ, asarīraṃ guhāsayaṃ; Ye cittaṃ saṃyamissanti, mokkhanti mārabandhanā.
A la que va lejos, camina sola, incorpórea, que yace en la cueva: quienes contengan la mente se liberarán de la atadura de Māra.✦
Guhāsayaṃ: «que yace en la cueva», es decir, en la cavidad del corazón físico y del cuerpo.
Anavaṭṭhitacittassa, saddhammaṃ avijānato; Pariplavapasādassa, paññā na paripūrati.
En quien tiene la mente inestable, que no conoce el verdadero dhamma, cuya confianza fluctúa, la sabiduría no llega a plenitud.✦
Saddhamma: «el buen o verdadero dhamma».
Anavassutacittassa, ananvāhatacetaso; Puññapāpapahīnassa, natthi jāgarato bhayaṃ.
Para quien no tiene la mente infiltrada [por la pasión] ni tiene el ánimo golpeado [por el rencor], que ha abandonado tanto el mérito como el mal: para quien está despierto y vigilante no hay temor.✦
Anavassutacittassa: «de mente no empapada ni infiltrada por la pasión sensual». Puññapāpapahīnassa: el arahant trasciende la acumulación kármica tanto de mérito (puñña) como de demérito (pāpa) que producen nuevo renacimiento.
Kumbhūpamaṃ kāyamimaṃ viditvā, Nagarūpamaṃ cittamidaṃ ṭhapetvā; Yodhetha māraṃ paññāvudhena, Jitañca rakkhe anivesano siyā.
Sabiendo que este cuerpo es semejante a un cántaro, estableciendo esta mente como una ciudad fortificada, combata a Māra con el arma de la sabiduría, y guarde lo conquistado, sin apegarse a morada alguna.✦
Anivesano: «sin morada, sin apego ni asentamiento mental».
Aciraṃ vatayaṃ kāyo, pathaviṃ adhisessati; Chuddho apetaviññāṇo, niratthaṃva kaliṅgaraṃ.
¡Ay, no tardará mucho este cuerpo en yacer sobre la tierra, desechado, desprovisto de conciencia, como un leño inútil!✦
Viññāṇa: «conciencia».
Diso disaṃ yaṃ taṃ kayirā, verī vā pana verinaṃ; Micchāpaṇihitaṃ cittaṃ, pāpiyo naṃ tato kare.
Lo que un ladrón haría a un ladrón, o bien un enemigo a un enemigo, la mente mal dirigida le haría a él un mal mayor que ese.
Na taṃ mātā pitā kayirā, aññe vāpi ca ñātakā; Sammāpaṇihitaṃ cittaṃ, seyyaso naṃ tato kare.
Lo que ni una madre ni un padre harían, ni tampoco otros parientes, la mente rectamente dirigida le haría a él un bien mayor que ese.
Fuente del texto original: Mahāsaṅgīti Tipiṭaka Buddhavasse 2500 (Chaṭṭha Saṅgāyana), Khuddakanikāya, Dhammapada, SuttaCentral. CC0 1.0 Universal (Dominio público)